10/07/2026 - Edición Nº1249

Agro

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Día de la Ganadería: cuáles son los desafíos que enfrenta la carne vacuna en Argentina

10/07/2026 | Este día recuerda la fundación de la SRA y es una buena oportunidad para analizar la foto actual de la actividad ganadera nacional



Cada 10 de julio, en Argentina se celebra el Día de la Ganadería, fecha que conmemora la fundación de la Sociedad Rural Argentina (SRA) en el año 1886. Esta celebración encuentra hoy a la cadena de valor de ganados y carnes navegando en un escenario marcado por los contrastes. 

Mientras los precios de la hacienda se mantienen en niveles que mejoraron la rentabilidad de los productores y las exportaciones continúan sosteniendo el ingreso de divisas, el consumo interno de carne vacuna sigue perdiendo participación frente al pollo y el cerdo.

La ganadería ocupa un lugar central en la producción agropecuaria argentina. Con un rodeo cercano a los 53 millones de cabezas, la actividad se desarrolla en todas las regiones del país y abastece tanto al mercado interno como a más de un centenar de destinos internacionales.

Con una faena anual que suele oscilar entre las 12 y 14 millones de cabezas, se trata de una actividad que abastece con algo más de 2 millones de toneladas a consumo interno y con unas 900.000 toneladas a la exportación, que el año pasado generó -según INDEC- divisas por USD 4.787 millones. 

En los últimos años, además, recuperó presencia en mercados estratégicos como Estados Unidos y mantuvo a China como principal comprador de carne vacuna argentina, aunque con una demanda más moderada que en ciclos anteriores.

Viento a favor 

Durante 2026, el negocio ganadero mostró señales favorables para la producción. La menor oferta de hacienda para faena impulsó los valores de las categorías destinadas al consumo interno -novillitos y vaquillonas- y permitió una recuperación de los precios en términos reales.

Una de las deudas pendientes es el acceso al financiamiento, un problema estructural que sufre toda la agroindustria local. En un evento reciente organizado por el ROSGAN en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los números fueron por demás contundentes: caca año, los productores gastan algo más de USD 20.000 millones para poner en marcha la rueda ganadera, pero la oferta crediticia no supera los UD 1.500 millones. 

Las exportaciones continúan siendo uno de los pilares del negocio. En un contexto de menor producción de carne, los embarques sostuvieron su volumen gracias a la demanda de mercados externos, con Estados Unidos como uno de los destinos que más creció durante el año. Ese desempeño permitió compensar -de manera parcial- la menor absorción del mercado doméstico.

Un escenario que llegó para quedarse

La principal diferencia aparece en el consumo interno, porque hay una realidad que no se puede negar: los argentinos continúan reduciendo la compra de carne vacuna, que registra uno de los niveles per cápita más bajos de las últimas dos décadas.

La combinación de fuertes subas en las carnicerías y cambios en los hábitos de consumo favoreció el crecimiento del pollo y del cerdo, dos alternativas que ampliaron su participación en la mesa de los hogares. El consumo total de proteínas animales se mantiene elevado, aunque con una composición distinta a la que caracterizó históricamente al país.

En paralelo, la cadena ganadera continúa incorporando herramientas de trazabilidad, mejoras sanitarias y nuevas tecnologías de manejo para responder a las exigencias de los mercados internacionales. También avanzan inversiones en alimentación, reproducción y gestión de datos que buscan aumentar la eficiencia productiva.

En este nuevo Día de la Ganadería, la actividad combina precios que incentivan la producción, un mercado externo que continúa demandando carne argentina y un consumo doméstico que redefine el mapa de las proteínas animales. El desafío para los próximos años pasará por aumentar la producción mediante más inversión y financiamiento, sostener la competitividad exportadora y abastecer un mercado interno cuyos hábitos de consumo continúan cambiando.