11/07/2026 - Edición Nº1250

Internacionales

Riesgo país

Irán y Estados Unidos empujan el Brent y Argentina siente el ruido en sus bonos

11/07/2026 | El indicador tocó 408 el miércoles y cedía a 403 este viernes, mientras el petróleo mantiene una prima de riesgo por Medio Oriente.



El riesgo país argentino operaba en 403 puntos este viernes 10 de julio, después de haber alcanzado 408 unidades el miércoles 8 durante la reacción internacional al rebrote de tensión en el estrecho de Ormuz. El movimiento interrumpió de manera transitoria la tendencia descendente que el indicador había acumulado durante las semanas anteriores, aunque no produjo una alteración profunda en la percepción financiera sobre Argentina. Los bonos soberanos en dólares habían cedido alrededor de 0,2% en la rueda del miércoles, mientras los inversores reducían posiciones en activos emergentes ante el temor de nuevas restricciones al comercio energético. La reacción argentina fue moderada frente a la magnitud del shock petrolero internacional.

El petróleo fue el principal canal de transmisión del episodio hacia los mercados financieros. El Brent cerró el miércoles en USD 78,02 por barril, con una suba de 5,2%, mientras el WTI avanzó 4,4% hasta USD 73,52, después de que las nuevas hostilidades entre Estados Unidos e Irán elevaran las dudas sobre la seguridad del tránsito marítimo. El estrecho de Ormuz concentra una porción decisiva del comercio mundial de hidrocarburos, por lo que cualquier reducción del movimiento de buques repercute rápidamente sobre precios, seguros y costos logísticos. El mercado incorporó una prima de riesgo adicional sin proyectar todavía una interrupción permanente del suministro.

 


Irán es una república islámica del golfo Pérsico (Arábigo) con sitios históricos que datan del Imperio Persa.

La transmisión externa

La suba del miércoles respondió principalmente a una mayor aversión global al riesgo y no a un deterioro específico de las variables argentinas. Cuando aumenta la incertidumbre geopolítica, los fondos internacionales tienden a reducir exposición a bonos emergentes y trasladar capital hacia instrumentos considerados más seguros, lo que presiona los precios de la deuda y eleva sus rendimientos. En el caso argentino, ese mecanismo frenó momentáneamente la compresión del riesgo país, pero el nivel de 408 puntos se mantuvo por debajo de los registros observados durante buena parte de junio. El dato reflejó una pausa en la mejora financiera, no un cambio estructural de tendencia.

El mercado local acompañó la cautela internacional con una baja limitada de las acciones y una operatoria cambiaria relativamente estable.La combinación mostró que el shock internacional afectó los precios financieros sin trasladarse de manera automática al mercado cambiario.


El riesgo país tocó 408 puntos el miércoles y bajó a 403 hoy viernes en mercados externos.

La señal siguiente

La posterior baja del riesgo país a 404 puntos el jueves y a 403 durante este viernes mostró que el salto inicial no se transformó en una ruptura sostenida. Aunque el mercado argentino permaneció cerrado por las jornadas no laborables vinculadas con el Día de la Independencia, los títulos soberanos continuaron negociándose en plazas externas y recuperaron parte del terreno perdido. La moderación también coincidió con un petróleo que se mantuvo debajo de los USD 80 y con expectativas de que las partes eviten una interrupción prolongada del tránsito por Ormuz. La evolución de las siguientes ruedas determinará si el indicador puede retomar la compresión previa.


El Brent cerró en USD 78,02 tras el rebrote de tensión en Ormuz con mayor cautela mundial.

La lectura más prudente es que Argentina conserva una mejora relativa, pero continúa expuesta a los movimientos de las tasas internacionales, el petróleo y la demanda global por deuda emergente. Un riesgo país cercano a 400 puntos reduce el costo financiero teórico respecto de los niveles anteriores, aunque por sí solo no garantiza una emisión internacional en condiciones convenientes. La estrategia de financiamiento también dependerá de la acumulación de reservas, el resultado fiscal, el calendario de vencimientos y la estabilidad cambiaria. Ormuz funciona hoy como un factor externo de volatilidad, mientras la trayectoria argentina seguirá definida por la consistencia de sus propias variables económicas.