La diputada ultramileista Lilia Lemoine volvió a protagonizar un cruce político en redes sociales luego de responder a un mensaje de su par, el legislador socialista Esteban Paulón, quien había cuestionado con dureza a la maquilladora, luego de que ella acusara al obispo García Cuerva de ser “peronista” -como si ello fuera un delito- como respuesta a la homilía del religioso en el Tedeum por el 9 de julio. El intercambio volvió a instalar la discusión sobre las formas de la comunicación política en redes y las diferencias entre dirigentes del oficialismo y la oposición.
El episodio comenzó cuando Paulón publicó una crítica vinculada a declaraciones de Lemoine y calificó como una muestra de "arrogancia" la actitud de una persona a la que consideró alejada de la realidad política. El diputado socialista acompañó su mensaje con una referencia a una publicación periodística que recogía las declaraciones de la dirigente libertaria.
Tenés razón, me equivoqué... Cuervas no es peronista, es solo zurdo. Pero no te olvides que la mayoría de los zurdos termina votando y aliándose con los peronistas. Es la regla, no la excepción.
— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) July 10, 2026
Lo que sí detecté fueron los palos a la vice jefe de gobierno con quien vos tenés… https://t.co/uqAf2ecitB
Lemoine respondió al mensaje de Paulón y reconoció parcialmente una corrección que le habían señalado previamente: "Me equivoqué", escribió la diputada, “Cuervas no es peronista, es simplemente de izquierdas” como si fuera un agravante de la condición que le había atribuido en la víspera.
Además, en su posteo Lemoine se acordó de Victoria Villarruel: “Lo que sí capté fueron las pullas a la vicepresidenta del gobierno, con quien guardas rencor personal por sus declaraciones...”.
El intercambio entre ambos legisladores puso una nota de color a un fin de semana largo de cuatro días, en que la clase política no se toma descanso. Lemoine suele generar respuestas por el tono de sus intervenciones y por su estilo confrontativo, que combina discusiones ideológicas con cuestionamientos personales hacia otros dirigentes.
Durante el Tedeum del 9 de julio en la Catedral Metropolitana, Jorge García Cuerva puso el foco de su homilía en la parábola del Buen Samaritano y llamó a la sociedad argentina a dejar atrás la indiferencia frente a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Sus palabras apuntaron a la necesidad de una mirada social que contemple a los sectores más débiles y generaron repercusiones en el debate político.
"En este 9 de julio, día de nuestra independencia, pidamos también a Dios nos independice del individualismo, de la competencia feroz por el protagonismo, del interismo y la mezquindad política", expresó el religioso, en uno de los pasajes más fuertes de su mensaje. Además, sostuvo que la Argentina debe construir "puentes donde algunos quieren levantar muros" y remarcó que "nadie es descartable, todos somos importantes".
Otro de los momentos que puede generar controversia fue cuando el religioso defendió el concepto de justicia social y cuestionó la mirada que reduce la inversión en sectores vulnerables a un gasto innecesario. "Lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche o de despilfarro. A veces es invertir en los más débiles", afirmó.
El sacerdote también hizo referencia directa a las personas con discapacidad y al trabajo de las instituciones que las acompañan. "Algunos centros de discapacidad tienen muchos trabajadores en proporción a las personas que atienden y a priori se puede pensar que es un despropósito, pero luego conociendo bien la dinámica de la institución descubrimos que es una inversión", señaló.