La salida de Manuel Adorni de la estructura central del Gobierno abrió una nueva etapa en la interna libertaria y dejó a Karina Milei con mayor margen de maniobra dentro de la Casa Rosada. En ese reacomodamiento apareció una figura que hasta hace pocos meses tenía un perfil bajo, pero que ahora comenzó a ganar peso en la toma de decisiones: Ignacio Devitt.
El funcionario pasó de ocupar un rol técnico dentro del esquema de la Jefatura de Gabinete a convertirse en uno de los hombres de mayor confianza del entorno de la secretaria general de la Presidencia. Su ascenso no sólo refleja un cambio de nombres, sino también una disputa más profunda por la construcción del poder político de La Libertad Avanza de cara a los próximos desafíos electorales.
El Presidente Javier Milei con Karina Milei, acompañando al Colo Santilli, Fabián Fernández e Ignacio Devitt asumiendo sus nuevas funciones. Inauguramos una nueva etapa. VLLC!!! pic.twitter.com/kdxLqneOXl
— La Libertad Avanza (@LLibertadAvanza) July 1, 2026
Devitt llegó al Gobierno luego del triunfo electoral libertario y fue incorporado al área de Asuntos Estratégicos durante la gestión del cuestionado Adorni en la Jefatura de Gabinete. Desde allí comenzó a participar de reuniones políticas y a construir vínculos con distintos sectores del oficialismo.
Su estilo, marcado por la discreción y la ausencia de exposición pública, encajó con una característica que quienes conocen el funcionamiento interno de la Casa Rosada atribuyen al esquema de Karina Milei: priorizar dirigentes de máxima confianza, con bajo nivel de conflicto y capacidad de ejecución.
Con la salida de funcionarios cercanos a Adorni, Devitt fue uno de los dirigentes que permaneció dentro del dispositivo oficial y posteriormente ganó mayor responsabilidad al ser promovido dentro de la estructura del Gobierno.
Aunque hoy forma parte del núcleo libertario, la trayectoria política de Devitt comenzó en otro espacio. Antes de desembarcar en la administración nacional tuvo participación dentro del PRO, donde desarrolló parte de su carrera política en la Ciudad de Buenos Aires y luego en Vicente López.
Durante la gestión porteña de Mauricio Macri fue asesor político y posteriormente ocupó funciones vinculadas al fortalecimiento territorial durante el gobierno de Cambiemos. También fue concejal de Vicente López, distrito considerado estratégico dentro del mapa político bonaerense.

Ese recorrido vuelve a poner sobre la mesa uno de los debates internos dentro de La Libertad Avanza: la incorporación de dirigentes provenientes de otras fuerzas y el equilibrio entre cuadros propios y dirigentes con experiencia en estructuras políticas tradicionales.
Uno de los escenarios donde podría cobrar relevancia el nombre de Devitt es Vicente López, un municipio considerado clave por el PRO y gobernado actualmente por un sector cercano al macrismo. Su pasado en ese distrito y su cercanía con el armado libertario lo ubican como una posible carta para una futura disputa electoral.
La definición dependerá de la estrategia que adopte Karina Milei para el próximo ciclo electoral. Dentro del oficialismo conviven dos miradas: una que plantea competir con candidatos propios en todos los territorios y otra que propone construir acuerdos con dirigentes locales para ampliar la estructura política.
Vicente López aparece así como un distrito donde podría medirse la relación entre La Libertad Avanza y el PRO, dos espacios que comparten parte del electorado pero mantienen una disputa por el liderazgo del espacio opositor al peronismo.
Más allá de su posible futuro electoral, el desafío inmediato de Devitt estará dentro de la propia gestión. Su rol incluye tareas de articulación política y seguimiento del funcionamiento de distintas áreas del Gobierno, además de la relación con sectores del Congreso.
En particular, su presencia dentro del Senado fue interpretada por sectores del oficialismo como parte de la estrategia de la hermana del presidente para monitorear el escenario legislativo y mantener control sobre la bancada libertaria en un contexto atravesado por tensiones internas.
La figura de Patricia Bullrich aparece como uno de los focos de esa disputa. La exministra y actual referente del oficialismo en el Senado mantiene peso propio dentro del espacio y representa una línea con mayor autonomía política, una situación que genera tensiones dentro del armado más cercano al presidente.
El crecimiento político de Devitt muestra cómo, dentro del oficialismo, la construcción de poder continúa en movimiento. Mientras Javier Milei concentra la conducción presidencial, Karina avanza en la consolidación de una estructura política propia con dirigentes de confianza.
La salida de Adorni dejó un espacio vacante que ahora comienza a ocupar una nueva generación de funcionarios. En ese proceso, Devitt pasó de ser un nombre desconocido para la mayoría del electorado a convertirse en una pieza que será observada de cerca dentro del tablero libertario.