En el Estadio Florencio Sola, Racing y River protagonizaron una definición vibrante del Torneo Proyección Apertura 2026. La Academia se impuso por 2-1 y levantó un título que no conseguía desde 1963, marcando un hito para sus juveniles y generando un clima de fiesta en las tribunas, donde miles de hinchas acompañaron a la Reserva albiceleste.
El primer tanto llegó gracias a Francisco Fraga, quien aprovechó un rebote dentro del área para abrir el marcador y desatar la ilusión académica. River, pese a las dificultades, mostró orgullo y carácter: con nueve hombres, logró el empate transitorio mediante Santiago Espíndola, que sorprendió con un remate cruzado.
🔥 FRANCISCO FRAGA ABRE LA CUENTA PARA QUE #RACING LE GANE A #RIVER.pic.twitter.com/tVEPDOkpyx
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🤦🏻♂️ Santiago Espíndola iguala el juego para River, que tiene 9 futbolistas.pic.twitter.com/3GrflbLX58
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Las expulsiones de Felipe Esquivel y Thiago Acosta condicionaron al Millonario desde el primer tiempo. Esa inferioridad numérica obligó a River a replegarse y apostar a la contra, mientras Racing dominaba la posesión y buscaba espacios con paciencia. La tensión se palpaba en cada ataque y el partido se convirtió en un verdadero examen de carácter para ambos equipos.
En el tramo final, apareció Santino Aguirre con un zurdazo preciso que se metió junto al palo y selló el 2-1 definitivo. El gol fue celebrado como un desahogo por jugadores y simpatizantes, conscientes de que estaban escribiendo una página dorada en la historia del club. La Academia supo aprovechar su superioridad y resistió los embates de River hasta el pitazo final.
🔥 SANTINO AGUIRRE ESTAMPA EL 2-1 PARA #RACING. pic.twitter.com/zXqFxZN8Zz
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El camino hacia la gloria incluyó triunfos resonantes: Racing eliminó a Independiente en cuartos de final y a Vélez en semifinales, mostrando carácter y solidez en cada instancia. River, por su parte, había dejado en el camino a Boca en una definición por penales, lo que le dio aún más valor a la final entre dos de los clubes más grandes del país.
El capitán Galo Volpe levantó la copa y se consolidó como referente del plantel, mientras que el joven ecuatoriano Alberto Campo fue clave en la campaña, aportando asistencias y desequilibrio en momentos decisivos. La mezcla de talento local y proyección internacional le dio a Racing un equipo competitivo y con futuro.
El triunfo no solo significó un campeonato, sino también la confirmación del proyecto formativo de Racing. Después de más de seis décadas, la Reserva albiceleste volvió a inscribir su nombre en la historia grande del club, reforzando la idea de que el trabajo en inferiores es el motor que alimenta la identidad y el futuro de la institución.

El título de 1963 había sido el último registro de Racing como campeón de la Reserva, y desde entonces la Academia atravesó un largo período sin logros en esa división, una situación parecida a la que vivió el fútbol profesional cuando estuvo 35 años sin salir campeón, hasta que la llegada de Mostaza Merlo rompió todos los pronósticos y dio la vuelta olímpica en el 2001.
La consagración de los juveniles en 2026 no solo cortó esa racha de seis décadas, sino que también reforzó la importancia del Predio Tita Mattiussi, donde el trabajo de "Chirola" Romero y Luli Aued -dos históricos jugadores de primera-, imprimió conocimientos del fútbol grande tras sus experiencias en la Argentina y en el exterior. La formación de los nuevos futbolistas con conceptos de tácticas y estrategias modernas logró que el predio exportara gran cantidad de estrellas, desde Ricardo Centurión y Matías Zaracho hasta Juan Musso y Lautaro Martínez, hoy integrantes de la Selección Argentina en el Mundial.