El 27 de junio de 2026, Manuel Adorni publicó en su cuenta de X el último mensaje antes de abandonar el Gobierno nacional. "Gracias por su confianza, Presidente. Ha sido un verdadero honor", escribió el exvocero presidencial en una breve despedida dirigida a Javier Milei, con quien había construido una relación política basada en la comunicación directa y la defensa pública del programa libertario.
La publicación quedó como el cierre simbólico de una etapa en la que Adorni pasó de ser la voz diaria del oficialismo frente a los medios a ocupar un lugar central dentro de la estructura gubernamental. Su salida abrió un nuevo capítulo en la interna de La Libertad Avanza y generó movimientos dentro del esquema de poder de la Casa Rosada.
Adorni llegó al Gobierno como una de las figuras más visibles del proyecto libertario. Sus conferencias de prensa diarias lo transformaron en uno de los principales voceros de Milei y en un dirigente con alto nivel de exposición pública.
Con el tiempo, su rol fue ampliándose hasta ocupar la Jefatura de Gabinete, una posición que lo ubicó en el centro de la coordinación política del Ejecutivo. Sin embargo, su desembarco en esa estructura también estuvo acompañado por tensiones internas y disputas por espacios de poder dentro del oficialismo.
La renuncia de Adorni produjo cambios dentro del Gobierno y dejó en evidencia el peso de la disputa interna entre distintos sectores de La Libertad Avanza. Tras su salida, algunos funcionarios vinculados a su equipo dejaron sus cargos, mientras otros dirigentes lograron permanecer y ganar protagonismo en el nuevo esquema.
En ese reacomodamiento comenzó a crecer la figura de Ignacio Devitt, señalado como uno de los funcionarios que ganó espacio dentro del armado cercano a Karina Milei. El movimiento fue leído dentro del oficialismo como una nueva etapa en la construcción del poder interno de la Balcarce 50.

Durante su paso por el Gobierno, Adorni fue una figura fuertemente cuestionada por sectores opositores y sindicales, principalmente por su defensa del ajuste fiscal, los recortes en el Estado y la estrategia comunicacional del Ejecutivo.
Sus críticos cuestionaron el tono de sus intervenciones públicas y lo acusaron de minimizar reclamos sociales y conflictos vinculados a las políticas oficiales. Sus defensores, en cambio, destacaron su capacidad para transmitir el mensaje presidencial y sostener la agenda del Gobierno frente a los cuestionamientos.
El último mensaje de Adorni en redes sociales fue breve y sin referencias a la interna política: un agradecimiento al Presidente y una despedida institucional. "Gracias por su confianza, Presidente. Ha sido un verdadero honor", escribió. Una frase que cerró la etapa de uno de los funcionarios más identificados con la primera línea comunicacional del gobierno de Javier Milei.
Fue la última vez que el otrora tuitero filoso usó la red social que lo hizo famoso. Su silencio abre un interrogante: ¿Por qué calla Adorni?¿Su silencio es prudencia o está protegiendo a alguien? El tiempo lo dirá. Fin.