Kylian Mbappé generó un momento de tensión en el partido de Francia contra Marruecos por los cuartos de final del Mundial 2026, cuando pidió el cambio a los 32 minutos del segundo tiempo (77 del partido) por una molestia en el tobillo derecho.
La imagen del capitán galo sentado en el banco de suplentes con hielo en la zona afectada disparó las alarmas en todo el país, ya que el partido de semifinal contra el ganador de España-Bélgica está programado para el martes en Dallas.
Sin embargo, el propio Mbappé se encargó de despejar dudas al finalizar el encuentro con una declaración clara sobre su estado físico y con una serie de gestos en la cancha que apuntaron a que la molestia no es grave.
El delantero del Real Madrid habló con el canal francés M6 tras el pitazo final y fue muy claro sobre lo sucedido durante el encuentro. "Estoy bien, recibí un golpe, pero estoy bien" dijo.
Creo que en ese momento JP (Jean-Philippe Mateta) estaba más preparado que yo para jugar los últimos quince minutos, así que yo salgo y él entra. Ha entrado muy bien, incluso podría haber marcado, así que es muy positivo", explicó el capitán francés.
Sus palabras fueron un alivio inmediato para el cuerpo técnico dirigido por Didier Deschamps y para los millones de hinchas franceses que siguieron el partido con el corazón en la boca.
La secuencia dentro del partido dejó una postal que quedó viralizada rápidamente en redes sociales. Mbappé se dejó caer solo en el círculo central del Gillette Stadium de Boston, lejos de la pelota, y levantó la mano hacia el banco de suplentes.
Ya se había tocado el tobillo derecho en más de una ocasión durante el encuentro y le había adelantado a Deschamps durante la pausa de hidratación que tenía molestias en esa zona.
Se retiró caminando lentamente hasta el banco, pero sin dificultades evidentes. Ya en el banco, sin embargo, se lo vio con hielo en la parte lesionada, algo que preocupó particularmente en Francia.
Una vez terminado el partido, las imágenes fueron completamente distintas y despejaron buena parte de las dudas. Mbappé se calzó nuevamente los botines, caminó sin dificultades, saludó a sus compañeros y al equipo arbitral encabezado por el argentino Facundo Tello, y luego se dirigió a una de las cabeceras del estadio donde saltó y arengó a los hinchas franceses presentes.
La escena confirmó lo que después dijo en la conferencia de prensa: el problema era menor y no compromete su participación en las semifinales del Mundial.

El propio delantero fue autor del primer gol del partido, con una definición cruzada de zurda tras una gran habilitación. Antes había desperdiciado un penal atajado por Yassine Bono, quien le contó luego en el vestuario cómo lo estudió y qué diálogo previo tuvo con el árbitro Facundo Tello.
Ya en la segunda mitad, Mbappé dio la asistencia a Ousmane Dembélé para el segundo gol francés, que terminó siendo el 2 a 0 definitivo. Con el tanto del arranque, alcanzó los 8 goles en el Mundial y compartió la cima de los goleadores con Lionel Messi.
En la tabla histórica de Copas del Mundo, con 20 goles totales, quedó segundo detrás del capitán argentino, que tiene 21.
Mbappé también tuvo palabras para su compañero de club en el Paris Saint-Germain, Achraf Hakimi, quien quedó eliminado con Marruecos tras la derrota. La relación entre ambos es cercana desde que compartieron vestuario en el club francés, pero eso no impidió que el capitán francés le pusiera lo mejor a su rival en el partido.
"Estoy aquí para ganar y él también estaba aquí para ganar. Es un amigo muy cercano para mí, pero aquí no hay sentimientos", declaró con seriedad, dejando en claro el foco de su selección en la instancia decisiva del certamen.
En cuanto a las semifinales, Mbappé anticipó que el camino por venir será todavía más duro. "Estamos en las semifinales. Todavía queda un largo camino y somos conscientes de que lo que nos espera es aún más duro", dijo en referencia al cruce entre España y Bélgica que definiría al próximo rival de Francia.