12/07/2026 - Edición Nº1251

Deportes


A los 89 años

Murió Antonio Rattín, el eterno capitán de Boca y símbolo de la Selección Argentina

11/07/2026 | El ídolo xeneize y protagonista de la histórica expulsión en Inglaterra 1966 marcó al fútbol argentino con un legado de personalidad, marca y lectura de juego.



El fútbol argentino amaneció de luto con la noticia del fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín, histórico mediocampista de Boca Juniors y capitán de la Selección Argentina en los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966. Conocido como el “Rata”, Rattín fue un símbolo de garra y liderazgo, y su figura trascendió generaciones.

Nacido en Tigre el 16 de mayo de 1937, Rattin debutó en Primera División en 1956 en un Superclásico contra River Plate, partido que Boca ganó 2-1. Desde entonces, nunca vistió otra camiseta profesional que no fuera la azul y oro, una rareza incluso para su época. En 14 temporadas disputó 382 partidos oficiales, convirtió 28 goles y conquistó seis títulos nacionales, además de ser subcampeón de la Copa Libertadores en 1963.

Su nombre quedó grabado en la historia mundial por la célebre expulsión en Wembley durante el Mundial de 1966. El árbitro alemán Rudolf Kreitlein lo echó en un partido ríspido contra Inglaterra, pese a no compartir idioma. Rattin reclamó un traductor y demoró su salida, en una escena que incluyó el gesto de estrujar un banderín británico y sentarse en la alfombra roja destinada a la realeza. Ese episodio fue decisivo para que la FIFA implementara las tarjetas amarillas y rojas a partir de 1970.

Finalmente, Inglaterra ganó 1-0 con gol de Geoff Hurst a los 78 minutos, pero el resultado nadie lo recuerda, ya que el duelo quedó marcado por la controversia y por el nacimiento de las cartulinas que revolucionaron el fútbol. Su personalidad ante la injusticia gestó también la rivalidad entre Argentina e Inglaterra, que hasta ese entonces era un partido más y ni siquiera se había llegado aún a la guerra de Malvinas.

Entre la Bombonera y Wembley

Más allá de la polémica, Rattin fue un referente de la identidad xeneize. Su voz de mando y su presencia física de 1,90 metros lo convirtieron en el “alma de Boca”, como lo definieron hinchas y periodistas de la época. En 2015, el club le rindió homenaje con una estatua en el Museo de la Pasión Boquense, inmortalizando su legado.

A 65 años del debut de Antonio Rattín en la Primera de Boca

Tras su retiro en 1970, Rattín continuó ligado al fútbol como entrenador, dirigiendo a Gimnasia y Esgrima La Plata en dos períodos: 1977 y 1979, pero también a Tigre y a su amado Boca en 1980.

Además, el respetado bonaerense incursionó en la política: fue diputado nacional entre 2001 y 2005 y concejal en Vicente López. Su figura trascendió el deporte, siempre asociada al liderazgo y la defensa de sus convicciones.

Su frase, repetida en cada homenaje, resume su vida: “Jugué con dos camisetas en toda mi vida, la de Boca y la de Argentina”. Esa fidelidad lo convirtió en un ejemplo de pertenencia y compromiso, valores que hoy parecen escasos en el fútbol moderno.

La partida de Antonio Rattín marca el cierre de una época. El “Rata” fue más que un jugador: fue un caudillo, un símbolo de resistencia y pasión, y un protagonista de momentos que cambiaron la historia del fútbol. Su legado permanecerá en la memoria de Boca, de la Selección y de todos los que aman este deporte.