El Mundial es, sin dudas, una fiesta colectiva que altera por completo la rutina. Entre cábalas, reuniones con amigos y la inevitable tensión de cada partido, las emociones se viven a flor de piel, en especial, cuando juega la Selección Nacional. Sin embargo, este cambio de ritmo también suele venir acompañado de desarreglos: se duerme menos, se come de forma más pesada y aumenta el consumo de alcohol.
"El Mundial nos saca de la rutina y cuando salimos de ella, también cambiamos conductas. No se trata de alarmar ni de decirle a la gente que no disfrute, sino de entender qué cosas pueden ser riesgosas y cuáles una oportunidad para cuidarnos mejor", explicó el médico Ignacio Bluro, coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos Cardiológicos del Hospital Italiano.
El especialista advirtió que el combo de estrés emocional, privación de sueño y excesos en la comida o la bebida puede impactar directamente en la salud, especialmente en personas con antecedentes cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes o arritmias.
La recomendación médica no es aislarse ni dejar de alentar, sino planificar los encuentros con ciertos criterios de moderación:
Menúes más livianos: evitar los excesos de grasas y sodio en las tradicionales picadas.
Moderar el alcohol e hidratarse: alternar las bebidas alcohólicas con abundante agua.
Respetar la medicación: no suspender los tratamientos ni saltearse horarios por los partidos o los festejos.
Priorizar el descanso: intentar dormir bien, sobre todo cuando los encuentros terminan tarde o coinciden con la jornada laboral.

Desde el Hospital Italiano recuerdan que es fundamental prestar atención a cualquier síntoma inusual o que persista más allá de la adrenalina del partido. Se debe buscar asistencia médica inmediata ante la aparición de:
"Cada persona conoce su cuerpo. Cuando algo llama la atención o se siente diferente, es mejor pedir asistencia y no postergarlo", concluyó Bluro, enfatizando la importancia de mantener los controles médicos al día, incluso en épocas de festejos y grandes emociones.