11/07/2026 - Edición Nº1250

Internacionales

Emergencia aérea

Un pasajero sobrevivió tras quedar parcialmente fuera de un avión de Ryanair

11/07/2026 | Una falla obligó al piloto a regresar de inmediato. Investigan las causas del incidente que pudo terminar en tragedia.



Lo que debía ser un viaje de poco más de dos horas entre la ciudad griega de Tesalónica y Memmingen, en Alemania, se convirtió en una de las emergencias aéreas más impactantes del año. Un Boeing 737-800 operado por Ryanair debió regresar de inmediato al aeropuerto de origen después de sufrir un grave incidente pocos minutos después del despegue.

Según la información conocida hasta el momento, el motor derecho presentó una falla mientras la aeronave ascendía. Fragmentos desprendidos impactaron contra una de las ventanillas de la cabina y provocaron una despresurización repentina, una situación que ocurre cuando el aire del interior del avión escapa de forma brusca debido a una abertura en el fuselaje.

El dramático rescate de un pasajero

La persona que ocupaba el asiento junto a la ventanilla dañada, un ciudadano serbio de 61 años, fue parcialmente expulsada hacia el exterior por la diferencia de presión. Su cabeza quedó fuera del avión durante unos instantes mientras el resto de su cuerpo permanecía dentro de la cabina.

De acuerdo con los primeros testimonios, su esposa y otros pasajeros lograron sujetarlo hasta que la tripulación consiguió ponerlo nuevamente a salvo. Las máscaras de oxígeno cayeron automáticamente del techo y el comandante inició un descenso de emergencia antes de regresar a Tesalónica. El avión aterrizó sin inconvenientes y los servicios de emergencia ya esperaban en la pista. El hombre fue hospitalizado con heridas que no ponen en riesgo su vida y otros pasajeros fueron atendidos por lesiones leves y cuadros de ansiedad.

Qué se sabe sobre la causa

Las autoridades todavía investigan qué originó el incidente. La principal hipótesis indica que una avería en el motor provocó el desprendimiento de piezas que golpearon la ventanilla, aunque los peritos deberán determinar con precisión la secuencia de los hechos.

El avión involucrado pertenece a la familia Boeing 737 Next Generation y había entrado en servicio en 2008. No se trata de un modelo 737 MAX, una diferencia importante porque corresponde a una generación distinta de aeronaves.


La pérdida repentina de presión activó automáticamente el sistema de oxígeno, mientras la tripulación iniciaba el descenso de emergencia.

Un dato que llamó la atención de los investigadores es que la misma aeronave había sufrido un desvío operativo el día anterior durante otro vuelo, aunque por el momento no existe evidencia de que ambos episodios estén relacionados.

Un antecedente que marcó a la aviación

Aunque extremadamente infrecuente, este tipo de incidentes tiene un antecedente que permanece muy presente en la industria. En 2018, un vuelo de Southwest Airlines sufrió la rotura de un motor que lanzó fragmentos contra una ventanilla, provocando una despresurización explosiva. En aquella ocasión una pasajera murió tras ser parcialmente expulsada del avión, lo que derivó en nuevas inspecciones obligatorias para motores y componentes de este tipo de aeronaves.

El episodio registrado ahora en Grecia volvió a poner el foco sobre la seguridad operacional y el mantenimiento de los aviones comerciales. Sin embargo, especialistas recuerdan que, pese al enorme impacto que generan estas imágenes, los accidentes graves en la aviación continúan siendo eventos excepcionalmente poco frecuentes en comparación con la cantidad de vuelos que despegan cada día en todo el mundo.