13/07/2026 - Edición Nº1252

Internacionales

Liderazgo humanitario

Henry Alviárez mostró cómo una red política puede organizar ayuda en minutos

13/07/2026 | Tras sobrevivir a El Helicoide, el dirigente articuló voluntarios y recursos para asistir a las víctimas del terremoto.



Henry Alviárez volvió a la vida pública venezolana después de pasar casi dos años encarcelado y encontró, pocos meses más tarde, una emergencia que exigía algo más que discursos políticos. Como coordinador nacional de Organización de Vente Venezuela, utilizó la estructura territorial del partido para recibir información, conectar voluntarios y movilizar ayuda hacia las comunidades afectadas por los terremotos del 24 de junio. Su actuación mostró que una organización perseguida también podía responder cuando parte del Estado quedaba superada por la tragedia. 

Alviárez es uno de los dirigentes más cercanos a María Corina Machado y uno de los principales responsables del funcionamiento nacional de Vente Venezuela. Desde su excarcelación retomó las giras por el país, la reconstrucción de equipos regionales y el contacto permanente con una militancia golpeada por años de detenciones y clandestinidad. Esa experiencia organizativa adquirió una función concreta después del sismo: convertir redes políticas dispersas en una cadena ciudadana capaz de identificar necesidades y transportar insumos. 

 


Venezuela es un país de la costa norte de América del Sur, con diversas atracciones naturales. 

La organización puesta al servicio de las víctimas

A través de la iniciativa #TodosConVzla, Alviárez difundió balances periódicos desde las primeras horas de la emergencia y coordinó reportes procedentes de los territorios afectados. En Vargas trabajó junto con José Rolón, dirigente regional de Vente Venezuela, quien transmitía desde el lugar las necesidades de agua, medicamentos, alimentos y fórmulas infantiles. La conducción nacional amplificaba esos pedidos y conectaba los centros de acopio con voluntarios y donantes dentro y fuera del país. 

La red informó que permaneció activa durante dos semanas y que luego inició una nueva fase de acompañamiento junto con sus equipos políticos y de derechos humanos. Aunque no existe todavía una auditoría pública que permita cuantificar todos los recursos distribuidos, las publicaciones documentan una operación sostenida de recolección, evaluación de daños y asistencia. Alviárez no se limitó a aparecer ante las cámaras: produjo balances sucesivos y mantuvo la emergencia dentro de la conversación nacional cuando la atención comenzaba a disminuir. 

Del presidio a la acción ciudadana

La trayectoria reciente del abogado agrega una dimensión particular a ese trabajo. Alviárez fue detenido en marzo de 2024 junto con otros colaboradores de Machado, bajo acusaciones que la oposición calificó como falsas, y permaneció recluido hasta febrero de 2026. Tras recuperar la libertad, regresó a la actividad política sin abandonar la denuncia de los presos políticos ni las exigencias de reconstrucción institucional. La respuesta al terremoto representó una continuación de ese compromiso, ahora concentrado en proteger vidas y sostener comunidades. 

Alviárez también denunció que funcionarios habrían incautado o retenido insumos enviados a las víctimas y pidió a los cuerpos de seguridad que permitieran trabajar a las redes civiles. “Incautar y confiscar los apoyos humanitarios también es robar”, afirmó en uno de sus mensajes. Las acusaciones deberán investigarse, pero su intervención fijó un principio difícil de discutir: ninguna diferencia política justifica obstaculizar la ayuda. En una Venezuela todavía marcada por la desconfianza, Henry Alviárez mostró que el liderazgo puede medirse por la capacidad de organizar, acompañar y responder cuando la población más lo necesita.