La rápida reacción de una adolescente fue determinante para impedir un presunto femicidio en la ciudad de Cipolletti.. Según la investigación judicial, la joven golpeó la mano del agresor justo cuando intentaba encender un mechero para prender fuego a su madre, quien segundos antes había sido rociada con combustible durante un violento episodio de violencia de género ocurrido en la vivienda familiar.
Por ese hecho, un hombre fue imputado este sábado por el delito de tentativa de femicidio y quedó detenido con prisión preventiva por cuatro meses, luego de que la jueza de Garantías Sonia Martín hiciera lugar al pedido formulado por la Fiscalía.
De acuerdo con la acusación presentada por el fiscal jefe Santiago Márquez Gauna y la fiscal adjunta Laura Olea, el ataque ocurrió el 10 de julio, alrededor de las 11.15, en la casa donde convivían el imputado, la víctima y tres menores de edad.
La investigación sostiene que la agresión comenzó durante una discusión por dinero. En ese contexto, el hombre habría insultado a la mujer, la golpeó y luego la tomó del cuello, comprimiéndola contra la puerta de ingreso de la vivienda.
Cuando una de las hijas intentó intervenir para defender a su madre, también fue agredido otro de los menores que procuró separarlos. Según la Fiscalía, la situación alcanzó su punto más crítico cuando la mujer tomó un cuchillo para proteger a su hijo, aunque lo dejó de inmediato a pedido de la niña más pequeña. Fue entonces cuando el acusado le arrojó combustible sobre el cuerpo e intentó prenderla fuego mientras la amenazaba de muerte.
La maniobra fue frustrada por la adolescente, que logró hacer caer el encendedor de un golpe. Junto a su hermano, consiguió expulsar al agresor de la vivienda.
Lejos de retirarse definitivamente, el hombre intentó dañar el vehículo de la víctima arrojándole un ladrillo y se fue advirtiendo que regresaría. Minutos más tarde volvió al lugar, pero ya había llegado personal policial, que procedió a detenerlo.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la Fiscalía presentó como prueba la denuncia de la víctima, testimonios de vecinas, informes policiales y pericias forenses. El examen médico constató lesiones recientes compatibles con maniobras de estrangulamiento y confirmó que la mujer aún presentaba olor a combustible, pese a haberse bañado y cambiado de ropa antes de ser examinada.
Al dictar la prisión preventiva por cuatro meses, la jueza Sonia Martín sostuvo que la medida era indispensable para proteger a la víctima y a los menores involucrados, además de garantizar el normal desarrollo de la investigación.