13/07/2026 - Edición Nº1252

Internacionales

Crimen bajo investigación

Detuvieron a un hombre por el asesinato de la exministra Ann Widdecombe

13/07/2026 | La unidad antiterrorista asumió el caso tras hallar nuevas pruebas, mientras los investigadores intentan establecer el móvil del crimen.



La investigación por la muerte de Ann Widdecombe, una de las figuras más reconocidas de la derecha británica, avanzó con la detención de un hombre de 28 años en el norte de Inglaterra. Las autoridades aclararon que, hasta el momento, no encontraron elementos que permitan relacionar el asesinato con su actividad pública.

El sospechoso fue arrestado durante la noche del sábado en una vivienda de Rotherham, en South Yorkshire, a cientos de kilómetros del domicilio de la exministra. Permanece bajo custodia mientras los investigadores intentan reconstruir sus movimientos y determinar qué vínculo podía tener con la víctima. La Policía de Devon y Cornualles también informó que no busca a ninguna otra persona en conexión con el homicidio.

Qué se sabe del asesinato

Widdecombe, de 78 años, fue encontrada muerta el jueves dentro de su casa, ubicada en una zona rural cercana a Dartmoor, en el sudoeste de Inglaterra. Los agentes indicaron que presentaba heridas graves y creen que el ataque ocurrió durante la jornada anterior.

Desde entonces, especialistas forenses trabajan dentro de la propiedad y en sus alrededores para reunir pruebas. La vivienda permanece acordonada mientras se analizan cámaras de seguridad, comunicaciones y posibles desplazamientos relacionados con el caso.

Un primer sospechoso, de 26 años, había sido detenido el viernes en Newton Abbot, una localidad cercana al lugar del crimen. Sin embargo, recuperó la libertad al día siguiente y quedó desvinculado de la causa.


Un agente custodia los alrededores de la vivienda de Ann Widdecombe en Haytor, donde la exministra británica fue encontrada muerta con heridas graves.

El móvil todavía es un misterio

El subjefe de la Policía de Devon y Cornwall, Matt Longman, aseguró que los detectives mantienen abiertas todas las hipótesis, pero pidió evitar especulaciones que puedan perjudicar el proceso o aumentar el dolor de la familia.

Según explicó, no existen indicios de terrorismo, motivaciones políticas ni una amenaza más amplia para la población. La aclaración adquirió especial relevancia debido a la trayectoria de Widdecombe y a las discusiones sobre la seguridad de los dirigentes británicos.

En la última década, los legisladores Jo Cox y David Amess fueron asesinados en ataques vinculados con ideologías extremistas. Sin embargo, los investigadores insistieron en que no hay pruebas que permitan establecer una comparación con esos antecedentes.


Ann Widdecombe durante una conferencia de Reform UK, partido en el que se desempeñaba como portavoz de inmigración y justicia.

Sin embargo, el rumbo de la investigación cambió este lunes después de que surgieran nueva información y pruebas. La unidad antiterrorista del sudeste de Inglaterra asumió el control del caso y el hombre de 28 años detenido por el homicidio fue arrestado nuevamente bajo sospecha de comisión, preparación o instigación de actos terroristas. Pese a este giro, las autoridades aclararon que todavía analizan distintas líneas para determinar la motivación del ataque y pidieron evitar conclusiones apresuradas.

Una figura histórica de la derecha británica

Widdecombe fue diputada conservadora entre 1987 y 2010 y ocupó distintos cargos durante el gobierno de John Major, entre ellos el de ministra de Prisiones. Posteriormente, se convirtió en una de las voces más firmes a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

En 2019 regresó a la política como integrante del Partido del Brexit y consiguió una banca en el Parlamento Europeo. Más tarde se incorporó a Reform UK, la fuerza encabezada por Nigel Farage, donde se desempeñó como portavoz en asuntos migratorios y judiciales.

Conocida por sus posiciones socialmente conservadoras y por un estilo directo que generaba adhesiones y fuertes críticas, también alcanzó popularidad fuera de Westminster gracias a sus participaciones en programas de televisión. Su asesinato provocó conmoción en todo el arco político británico mientras continúa la búsqueda de respuestas sobre lo ocurrido dentro de su vivienda.