La muerte de Ricardo Marín dejó de ser un episodio rodeado de incertidumbre para convertirse en una investigación por homicidio. El informe preliminar de la autopsia confirmó que el taxista, de 72 años, presentaba lesiones compatibles con un hecho violento y que habría sido asesinado dentro de la casa donde fue encontrado sin vida, en la ciudad rionegrina de Allen.
Con ese resultado, la fiscal Verónica Villarroel ordenó nuevas medidas de prueba y la pesquisa comenzó a concentrarse en una mujer que, por el momento, aparece como la principal sospechosa. Hasta ahora, el Ministerio Público Fiscal no informó si fue detenida ni cuál es el vínculo que mantenía con la víctima.
El avance más importante de la causa se produjo durante la tarde del sábado, cuando los investigadores realizaron un allanamiento en una vivienda del barrio Tiro de Allen. Allí secuestraron prendas de vestir y otros elementos que serán sometidos a distintas pericias para determinar si guardan relación con el crimen.
Los resultados de esos estudios serán determinantes para establecer qué ocurrió dentro de la vivienda de Marín y si la evidencia recolectada permite ubicar a la sospechosa en la escena del hecho.
Tras el hallazgo del cuerpo, personal de Criminalística de Allen y General Roca, efectivos de la Comisaría Sexta, médicos policiales y peritos forenses trabajaron durante varias horas en el lugar para relevar rastros, preservar la escena y buscar indicios que permitan identificar al autor del homicidio.
Marín fue encontrado por su hijo, un trabajador petrolero que acudió a visitarlo el viernes por la tarde y descubrió el cuerpo en medio de un charco de sangre. Como todas las puertas de la vivienda estaban cerradas, los policías debieron forzar un acceso para ingresar.
Uno de los principales interrogantes de la investigación es qué ocurrió durante los días previos al crimen. De acuerdo con la información reunida hasta el momento, una de sus hijas lo había visto por última vez el martes, cuando jugó la Selección argentina por el Mundial.
A partir de ese momento, los investigadores intentan reconstruir sus últimas horas, identificar con quién se reunió y analizar registros telefónicos, cámaras de seguridad y testimonios que permitan establecer cómo ingresó y salió el autor del crimen de la vivienda del reconocido taxista, cuya muerte conmocionó a la comunidad de Allen.