El cine de terror se prepara para el regreso de una de sus figuras más icónicas. Paramount cerró un acuerdo para obtener los derechos de adaptación en el mercado estadounidense del guion original de A Nightmare on Elm Street (conocida en Argentina como Pesadilla en la calle del infierno). Este movimiento marca el inicio del desarrollo de un reinicio absoluto para la franquicia creada por Wes Craven.
La negociación se concretó de manera directa con los herederos y gestores del patrimonio del cineasta, un grupo que incluye a su viuda, Iya Labunka, y a su hijo, Jonathan Craven. Ambos asumirán el rol de productores en este nuevo largometraje junto al abogado Marc Toberoff, quien previamente asistió a la familia en el proceso legal para recuperar la propiedad intelectual de la obra fundacional de 1984. El proyecto, que aún no cuenta con un título oficial definitivo, se centrará en reinterpretar los pilares de la primera película de Freddy Krueger.

Esta producción será el estandarte de la recién presentada división de género de la compañía cinematográfica, bautizada oficialmente como Paramount Primal. Este sello surge con la filosofía corporativa de aliarse tanto con realizadores emergentes como con directores de trayectoria. El catálogo de la subsidiaria no se limitará exclusivamente al terror, sino que buscará expandirse hacia propuestas enfocadas en la comedia, la acción y la ciencia ficción.
Al frente del equipo creativo y ejecutivo de esta nueva división se encuentran los productores J.D. Lifshitz y Raphael Margules. La dupla estuvo detrás del éxito de títulos sumamente comentados como Barbarian, La hora de la desaparición, Compañera perfecta y Friendship.

La viuda del creador original expresó su entusiasmo por la alianza mediante un comunicado de prensa en el que destacó el estatus que ha alcanzado el género en los últimos años. “Jonathan y yo estamos muy emocionados de asociarnos con J.D. y Rafi junto con el fantástico equipo que han reunido en Paramount Primal”, manifestó Labunka. En su intervención, también dedicó unas palabras al legado de su esposo añadiendo: “Esperamos llevar el mundo de Pesadilla de Wes Craven a una nueva y completamente comprometida generación de fanáticos. Sabemos que Wes habría estado encantado de ver cómo el terror está ocupando su lugar, largamente postergado, en el canon cultural. No podemos esperar a que nos sentemos juntos en una sala oscura —alrededor de la fogata de hoy— mientras se desarrolla el próximo capítulo de la historia de Pesadilla”.
El regreso de Krueger se produce tras un periodo de ausencia en las salas cinematográficas, siendo su última aparición en el criticado reinicio del año 2010 lanzado por New Line Cinema, estudio que aún retiene los derechos de distribución internacional de la saga. La franquicia, que abarca nueve películas, adaptaciones televisivas y videojuegos, vuelve a reactivarse en un panorama corporativo particular, dado que Paramount se encuentra en pleno proceso de adquisición de Warner Bros. Discovery, la empresa matriz de los antiguos poseedores de la marca.