Este martes a las 16 horas, el INDEC dará a conocer el dato de inflación correspondiente al mes de junio y las perspectivas son muy alentadoras: por primera vez en 10 meses, el IPC se ubicaría por debajo del 2%.
La última vez fue en agosto, cuando la inflación mensual fue del 1,9%. Las mediciones privadas consideran que se ubicará nuevamente en ese nivel.
Así, se desacelería por tercer mes consecutivo luego de las bajas de abril (a 2,6%) y mayo (a 2,1%).

Las entidades que releva mensualmente el Banco Central (REM) prevén para junio un IPC del 2%, por debajo del dato de mayo (2,1%). Las mejor rankeadas (el “top-10”) lo estiman levemente inferior 1,9%.
Otro dato clave en la previa fue la inflación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El miércoles 8, CABA publicó su IPC local y entusiasmó con un 1,8%.
Los precios estacionales fueron los que trajeron calma, con una suba promedio de sólo 0,1%. Por su parte, los regulados traccionaron al alza: promediaron una suba de precios de 2%. Por último, la inflación núcleo se ubicó en 1,9%.

En el caso de C&T, su relevamiento de precios para el Gran Buenos Aires arrojó un 1,9% en junio. Los componentes estacionales se habrían acelerado, mientras los regulados y el resto traccionaron a la baja.
Los alimentos y bebidas habrían aumentado 1,9%, en línea con el nivel general.

Por su parte, Eco Go, la consultora liderada por Marina dal Poggetto, si bien coincide con C&T en la tendencia general del 1,9%, ubica a los alimentos bien por debajo, con una suba promedio del 1,3%.
En la misma línea, Equilibra, de Martín Rapetti, estima un 1,9% de inflación general, con alimentos y bebidas y la inflación núcleo aumentando 1,5%.
Por su parte, tanto estacionales como regulados habrían aumentado 2,8%, traccionando al alza el dato general.

Bebidas alcohólicas y tabaco encabezaría las subas, con aumentos promedio del 3,7%, seguido de Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles con incrementos del 3,6%.
Desde Equilibra, estiman a la vez una inflación “subyacente”, que excluye los precios con mayor volatilidad en el corto plazo como estacionales, carne, nafta, servicios públicos, expensas y educación, para aislar su efecto.
Esa medición arrojó en junio un 1,7%, descendiendo 0,6 puntos porcentuales en relación a mayo, y ubicándose en su menor nivel desde 2020.
La excepción al consenso es el equipo de research del Banco Francés. Desde el BBVA, estimaron una inflación en torno a 2,1%, con un margen de error de +/- 0,06 puntos porcentuales.

Con estas estimaciones, el Gobierno se entusiasma con poder volver a mostrar un dato de IPC que empiece con 1.