13/07/2026 - Edición Nº1252

Internacionales

Más que un partido

Argentina e Inglaterra: invasiones, Malvinas y fútbol en una rivalidad histórica

13/07/2026 | El cruce del miércoles recupera dos siglos de tensiones diplomáticas, gestas populares, heridas abiertas, duelos mundialistas inolvidables.



Argentina e Inglaterra volverán a enfrentarse en una Copa del Mundo después de 24 años. La semifinal del miércoles 15 de julio definirá a uno de los finalistas del Mundial 2026 y reavivará un vínculo marcado por conflictos políticos, disputas territoriales y encuentros deportivos inolvidables. La relación entre ambos países comenzó mucho antes de que rodara una pelota.

De las invasiones al nacimiento del fútbol

En 1806 y 1807, tropas británicas intentaron ocupar el Río de la Plata, que todavía pertenecía al imperio español. Buenos Aires fue recuperada por fuerzas organizadas localmente y, durante el segundo ataque, las milicias criollas obligaron a los invasores a rendirse.

Aquellas victorias no provocaron directamente la Independencia, pero demostraron que los habitantes podían organizarse y defender el territorio sin depender de España. Esa experiencia tendría un papel importante en el proceso iniciado en 1810.


La Reconquista de Buenos Aires durante las Invasiones Inglesas, uno de los primeros grandes enfrentamientos entre las fuerzas británicas y la población del Río de la Plata.

Con los años, el vínculo cambió. El capital británico ganó presencia en los ferrocarriles, los puertos y el comercio. También fueron inmigrantes, docentes y trabajadores ingleses quienes ayudaron a introducir el fútbol en la Argentina. Así surgió una paradoja: Inglaterra impulsó el deporte que luego se convertiría en una de las mayores expresiones de la identidad nacional.

Malvinas, la herida abierta

La disputa por las Islas Malvinas es el punto más sensible de la relación entre ambos países. El archipiélago permanece bajo control británico desde 1833, mientras la Argentina sostiene de manera ininterrumpida su reclamo de soberanía y considera a las islas parte de su territorio nacional.

El conflicto alcanzó su momento más dramático en 1982, cuando la última dictadura militar ordenó el desembarco argentino. La guerra se extendió durante 74 días, en condiciones extremas y con miles de jóvenes conscriptos enviados al frente. Murieron 649 argentinos, 255 militares británicos y tres habitantes de las islas.

La derrota aceleró la caída del régimen militar, pero dejó heridas profundas: familias atravesadas por las pérdidas, veteranos que durante años reclamaron reconocimiento y una causa que continúa ocupando un lugar central en la memoria colectiva.

Por eso, cada cruce futbolístico con Inglaterra recupera inevitablemente referencias a Malvinas. Sin embargo, la pasión deportiva no puede convertir una guerra en una simple metáfora ni colocar un resultado dentro de la cancha al mismo nivel que el sacrificio de quienes combatieron.

Rattín, Maradona y Beckham

El enfrentamiento dentro de la cancha ganó fuerza durante el Mundial de 1966. Inglaterra venció 1 a 0, pero el encuentro quedó marcado por la polémica expulsión del capitán argentino Antonio Rattín.

Veinte años después llegó el capítulo más recordado. Argentina derrotó 2 a 1 a los ingleses en México 1986, apenas cuatro años después de Malvinas. Diego Maradona convirtió la Mano de Dios y el Gol del Siglo, antes de conducir al equipo hacia el título.


Maradona en el estadio Azteca, donde convirtió la Mano de Dios y el Gol del Siglo en 1986.

En Francia 1998, la Selección ganó por penales tras un empate 2 a 2 y la expulsión de David Beckham. El inglés tuvo su revancha en 2002, cuando marcó el penal del triunfo por 1 a 0. La semifinal de 2026 será el sexto duelo mundialista entre ambos seleccionados y el primero de Lionel Messi frente a Inglaterra.

No será una batalla, sino un encuentro deportivo. Pero detrás de la pelota volverán a aparecer Malvinas, Rattín, Maradona y una historia que atraviesa generaciones.