14/07/2026 - Edición Nº1253

Internacionales

Política exterior

Félix Plasencia vuelve al poder y promete ordenar la diplomacia venezolana

14/07/2026 | Delcy Rodríguez unificó Relaciones Exteriores y Comercio Exterior y designó al exrepresentante en Washington en reemplazo de Yván Gil.



La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este lunes a través de Telegram la designación del diplomático Félix Plasencia como nuevo ministro de Relaciones y Comercio Exterior, una cartera inédita que nace de la fusión de la Cancillería con el Ministerio de Comercio Exterior. La decisión desplaza a Yván Gil, quien conducía la política exterior desde 2023 y ahora pasará a encabezar el área de Ciencia y Tecnología, en sustitución de Gabriela Jiménez.

El movimiento no puede leerse como un simple recambio administrativo. Se produce en el momento más delicado de la historia reciente del país: apenas seis meses después de la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, durante una incursión militar estadounidense en territorio venezolano, y a menos de un mes de los terremotos del 24 de junio, que dejaron más de 4.500 muertos y miles de heridos. En ese escenario, cada nombramiento del gobierno interino tiene peso geopolítico propio.

 


Venezuela es un país de la costa norte de América del Sur, con diversas atracciones naturales. A lo largo de su costa en el Caribe, hay islas turísticas tropicales, entre ellas la Isla de Margarita y el archipiélago Los Roques. 

El regreso de un diplomático de carrera

Plasencia conoce el despacho que ahora vuelve a ocupar. Fue canciller entre 2021 y 2022, en plena etapa de aislamiento internacional del chavismo, y desde febrero de este año se desempeñaba como jefe de la misión venezolana en Estados Unidos. Ese cargo lo convirtió en una figura central del proceso de restablecimiento de relaciones entre Caracas y Washington, quebradas durante siete años y formalmente retomadas en marzo, cuando ambos gobiernos reabrieron sus canales diplomáticos.

Rodríguez justificó la elección apelando a su trayectoria como internacionalista y le encomendó dirigir la política exterior, defender la soberanía nacional e impulsar lo que el oficialismo denomina diplomacia de paz. La experiencia acumulada por Plasencia en Washington resulta hoy un activo singular: Estados Unidos no solo ejerce una presión política decisiva sobre el gobierno interino, sino que además lidera la operación de ayuda humanitaria tras los sismos, con cerca de 2.000 uniformados, aviones y dos buques de guerra desplegados frente a las costas de La Guaira.


Delcy Rodríguez designó a Félix Plasencia al frente del nuevo Ministerio de Relaciones.

Una apuesta por concentrar diplomacia y economía

La fusión ministerial revela la lógica de fondo de la reestructuración. Al unificar ambas carteras, el Ejecutivo busca que la diplomacia y la agenda económica externa respondan a una sola conducción, integrando la promoción comercial, la captación de inversiones y la representación geopolítica en un único ente estratégico. La reorganización dejó sin efecto el despacho de Comercio Exterior que dirigía Johan Álvarez desde marzo, aunque el gobierno todavía no precisó cómo quedará organizada la nueva estructura ni sus plazos de implementación.


Plasencia asume la política exterior tras la fusión de Cancillería y Comercio Exterior.

El desafío que hereda Plasencia es de una magnitud poco habitual para un canciller. Deberá sostener simultáneamente la relación con Estados Unidos, que combina cooperación humanitaria con tutela política, gestionar la reinserción económica de un país devastado y darle credibilidad externa a un gobierno de transición que gobierna bajo estado de emergencia. Su designación sugiere que Rodríguez privilegia el pragmatismo y los puentes con Washington por encima de cualquier otra consideración: el hombre que negoció el deshielo es ahora el rostro de toda la política exterior venezolana.