La República de Annobón conmemoró en Madrid el cuarto aniversario de su declaración de independencia, realizada el 8 de julio de 2022, con un acto en el que combinó la reivindicación de su identidad cultural, la memoria de sus antepasados y una fuerte denuncia contra el gobierno de Guinea Ecuatorial.
La ceremonia reunió a autoridades del gobierno annobonés, miembros de la diáspora, representantes de organizaciones internacionales e invitados que acompañan el reclamo de autodeterminación.
El encuentro comenzó con el sonido ritual del Lolín, la interpretación del himno nacional y una presentación de instrumentos tradicionales. El ministro de Información, Gaudencio Isabel Vilá, conocido por su nombre annobonés Gutïn Baê Töngalãn, explicó que los tambores cumplen funciones musicales, espirituales y de comunicación dentro de la cultura de la isla.
“Si oyen una música y no aparece ninguno de estos sonidos, es porque no es auténticamente annobonesa”, afirmó.

Uno de los ejes centrales de la jornada fue el recuerdo de la expedición de Kindjadja. En 1976, ocho hombres partieron de Annobón en un cayuco reforzado para denunciar ante el mundo las epidemias, el aislamiento y el abandono que atravesaba la población.
La ministra de Asuntos Sociales, Nemesia Cachina Zamora, vinculó aquel episodio con el traslado forzado de hombres annoboneses hacia plantaciones de cacao y café en Fernando Poo.

“El barco del cacao no fue solo un episodio de violencia. Fue un crimen, un grito silenciado de la esclavitud y un pueblo entero sometido”, sostuvo.
Cachina Zamora denunció que jóvenes, adultos y ancianos fueron capturados y trasladados por la fuerza, mientras la isla quedaba sin gran parte de su población masculina.

“Cuando se deporta a un pueblo, se destruyen sus familias y se siembra el terror sistemático, eso tiene un nombre: esclavitud moderna”, afirmó.
La funcionaria sostuvo que Annobón nunca prestó su consentimiento para ser integrada a Guinea Ecuatorial y calificó la situación como una “descolonización pendiente”.
“Annobón es un pueblo con identidad propia, con historia propia y con un derecho inalienable a decidir su destino”, remarcó.

El primer ministro y jefe de Gobierno, Orlando Cartagena Lagar, aseguró que la isla atraviesa una situación de “emergencia” y denunció la existencia de una política de “genocidio lento”.