En las últimas horas se realizó un nuevo asado de la Selección Argentina, a un día del histórico partido con Inglaterra por la semifinal de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA.
En ese sentido, detrás de Lionel Messi, Dibu Martínez o Lionel Scaloni, hay un héroe silencioso que desde hace más de 25 años forma parte del alma de la Selección Argentina. Diego Iacovone, el cocinero de la AFA, es el responsable de esos asados míticos. La historia de Iacovone comenzó casi por casualidad en 1999, cuando Marcelo Bielsa asumía como entrenador de la Albiceleste.
Después de trabajar en hoteles del norte argentino, establecimientos gastronómicos de Buenos Aires e incluso cocinar para diplomáticos en la entonces Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), su padre consiguió que un conocido aceptara su currículum en la AFA cuando necesitaban un cocinero.
"Vestido de negro, con su barba tupida y esas cubanas que destacaban en su corte de pelo", así describe quien lo conoció en persona al personaje que se convirtió en amuleto del equipo. Su primer gran desafío fue la Copa América de Paraguay 1999, aquella recordada por los tres penales errados de Martín Palermo.

Desde aquel momento, Diego nunca más dejó de viajar con la Selección. Con la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, alcanzó una marca histórica: siete Mundiales consecutivos como cocinero oficial del plantel. Todos los entrenadores que pasaron por la Albiceleste probaron sus manjares: Bielsa, José Pekerman, Diego Maradona, Alejandro Sabella, Jorge Sampaoli y Scaloni compartieron sus comidas durante concentraciones y competencias internacionales.
"¿Qué tenemos hoy, Dieguito?", es la frase que Dibu Martínez popularizó en sus videos de Instagram mostrando la intimidad de cada asado. El personaje al frente de esa parrilla es el propio Iacovone, quien con su característico "Entraña, banderita, achuras, centro de pollo, tenés todo, amigo", presenta el menú a los campeones del mundo.
Para el Mundial de Qatar 2022, la AFA llevó parrillas especiales a la Universidad de Qatar y más de 2 mil kilos de diferentes cortes de carne, preferentemente ojo de bife, asado y vacío, aunque también achuras, para deleitar a toda la delegación durante las semanas previas a conquistar la tercera estrella.
En una charla con AFA Studio durante la Copa América en Estados Unidos, Diego reveló sus secretos: "Tenés que tener chorizo, morcilla, provoleta, chinchulín, molleja y riñón, con eso estamos. Después parás un poquito. Lubricás un poquito la trompa con un vino y arrancás con la carne. En los asados en casa es tabla y a caranchear. Tirás la tabla y listo. A lo campo: cuchillo, pan, sin tanto viriviri".

Una de las características que distinguen a Iacovone es su generosidad. "El asado más grande que hice para el plantel habrán sido 80 o 100 personas. A veces no me pongo a pensar, actúo por inercia. Soy medio exagerado para todo, no me gusta que falte nada, la miseria viene sola. Aparte mejor que coman todos", confesó.
Su filosofía va más allá de alimentar solo a los jugadores: "Si se puede, que sobre para que coman todos. Siempre hay uno para hacerlo feliz. Hay gente laburando en el predio, haciendo una losa, poniendo una membrana, personal de vigilancia. Si veo que sobraron cuatro o cinco chorizos, voy y les pregunto '¿cuántos son?'. Meto los chorizos en un pan y se los doy. Te miran y no lo pueden creer. Hay un dicho que dice 'llenale la panza y ganarás su corazón'".
Este lunes, el plantel compartió su último asado en Kansas City antes de abandonar la ciudad que funcionó como base durante 45 días del Mundial 2026. A dos días de la semifinal contra Inglaterra, los jugadores volvieron a reunirse alrededor de la parrilla en un ritual que Scaloni considera fundamental.
"Primer objetivo cumplido. 45 días en Kansas, vamos a preparar el asado, el último de Kansas, para los campeones del mundo. Ahora viene lo mejor", expresó el presidente de la AFA, Claudio Tapia, en sus redes sociales.
Entraña, asado y costilla formaron parte del menú que preparó Iacovone, con carne enviada especialmente desde Carne Los Hermanos, una carnicería familiar de Villa Bosch propiedad de Alejandro y Marcos Mendoza, que envió más de 500 kilos para abastecer a la delegación argentina durante este Mundial.