En la previa del histórico choque entre Argentina e Inglaterra por la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026, NewsDigitales Mundial reunió un nuevo panel para entender la táctica detrás del épico triunfo ante Suiza y cómo el equipo de Lionel Scaloni podría afrontar el próximo partido.
Fabián Castro es el gran ídolo de Atlanta en los últimos 30 años, con 3 ascensos con el bohemio, 2 como jugador y 1 como técnico. "Pepe" fue el entrenador invitado del último programa del ciclo junto a Matías Aberastein, analista táctico de Argentinos Juniors, con un paso por All Boys.
Con la conducción de Fercho Domínguez y Juan Chattas, el primer punto de análisis de la mesa fue el bloque bajo de la Selección Argentina en la segunda mitad del partido con Suiza.
En esos instantes se conoció una Argentina distinta: menos posesión y más resguardada cerca de su propia área. Para Castro, esto no es casualidad y responde a la presencia de Lionel Messi.
"La mayoría de los esquemas están armados a partir de la no inclusión de Messi en una acción defensiva. Ahora fijó a Paredes más cercano a los centrales... y utilizar a Julián Álvarez para que obligue a que la línea de cuatro rival trate de jugar rápido", explicó.
Castro añadió que presionar alto demanda un esfuerzo físico enorme que "Argentina quizás tiene cuatro o cinco jugadores que hoy no puden por distintos motivos hacerlo, varios llegaron tocados al Mundial".
Matías Aberastein coincidió y aportó desde los datos: "Al subir el lateral derecho, alguien tenía que salir. El meterse abajo hacía que por ahí el recorrido no sea tan largo".
La selección albiceleste es el equipo con mayor promedio de edad en llegar a estas instancias desde 1962, un dato que, sumado a las molestias físicas (Molina, Montiel, Cuti Romero), justifica la adopción de un bloque bajo para evitar largas carreras de repliegue.
Los datos revelaron que contra Suiza, Argentina ingresó al último tercio de la cancha predominantemente por el carril central (26%), una tendencia marcada en este Mundial.
Sin embargo, esto también expone una falta: el desborde y el "uno contra uno" por las bandas. Matías Aberastein señaló que el equipo ataca proporcionalmente, pero que "quizás Argentina no sea un equipo tanto del duelo uno versus uno por banda hoy por hoy".
Ante la inminencia del choque con Inglaterra, Castro lanzó una propuesta táctica audaz: "Creo que sí esta vez amerita algún cambio de dibujo. Para proteger un poco las individualidades y ocupar mejor los espacios".
Mencionó la posibilidad de incluir un central más (Nicolás Otamendi) para liberar a los laterales o sumar un delantero (Lautaro Martínez), aunque reconoció que Scaloni apostó fuerte a lo conocido: "¿Por qué pensar que lo conocido y lo recurrente es malo? Entra Otamendi, Nico González, Lautaro Martínez... los cambios no han salido de eso en este torneo".

Más allá del análisis posicional, ambos invitados destacaron un factor intangible que está sosteniendo a la Selección: la mentalidad. "El argentino quiere ganar al fútbol, sale a ganarse el mango... Estos tipos nos representan, se rompen el alma, se apoyan en el compañero", reflexionó Castro emocionado, recordando las lágrimas de Messi como símbolo de un equipo que "da la vida por el compañero".
Aberastein respaldó esta visión con la realidad de las inferiores argentinas, donde los chicos compiten desde los 10 años con un sacrificio familiar enorme. "Eso te forma el carácter, la personalidad. No nos hace mejor, nos hace distinto... y en esa diferencia creo que puede estar la clave de que no van a dejar tirado a nadie".
Ahora se viene Inglaterra, un equipo que, según los datos de Aberastein, buscará dañar por las bandas. Será una batalla táctica, pero sobre todo, una prueba más de fuego para el temple de una Selección Argentina que, jugando bien o mal, ya demostró que su hambre de gloria sigue intacto.