El mercado internacional de créditos de carbono ingresará en una nueva etapa a partir de la ampliación del esquema CORSIA (Carbon Offsetting and Reduction Scheme for International Aviation), impulsado por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Según adelantaron desde la Mesa Argentina de Carbono, desde 2027, la mayoría de los vuelos internacionales deberá compensar parte de sus emisiones, lo que convertirá a las aerolíneas en uno de los principales compradores de créditos de carbono elegibles.
Hasta ahora, el mercado estuvo sostenido principalmente por empresas que adquirían créditos de manera voluntaria para compensar una parte de sus emisiones. Con la expansión de CORSIA, la demanda comenzará a estar impulsada por obligaciones regulatorias, modificando el funcionamiento del mercado global.
Más de 130 países participan actualmente del mecanismo y, con la entrada en vigencia de la nueva etapa, crecerá la necesidad de créditos que cumplan criterios de calidad, trazabilidad e integridad ambiental. En este contexto, los compradores internacionales exigirán proyectos con metodologías verificables, registros confiables y mecanismos que garanticen que cada tonelada de carbono reducida sea única y no sea contabilizada más de una vez.
La tendencia ya había sido reflejada por informes de AlliedOffsets, Sylvera y MSCI, que muestran una mayor preferencia por créditos de alta integridad. Según datos de Sylvera, los créditos de mayor calidad representan el 50% de las compras corporativas, mientras también aumentan los contratos de compra anticipada para asegurar la disponibilidad futura.
La incorporación de la aviación comercial como demandante de créditos introduce un nuevo escenario para el mercado. Las aerolíneas deberán adquirir millones de créditos elegibles para cumplir con las exigencias regulatorias y abastecerse en un contexto donde la oferta disponible todavía resulta limitada. Especialistas internacionales sostienen que el volumen de créditos actualmente habilitados representa solo una parte de la demanda potencial prevista para los próximos años.
En ese marco, distintos países comenzaron a desarrollar proyectos compatibles con los requisitos de CORSIA. Guyana fue uno de los primeros en autorizar créditos forestales aptos para el esquema internacional, mientras avanzan iniciativas vinculadas con conservación, soluciones basadas en la naturaleza y agricultura sostenible en diferentes regiones.
Argentina aparece entre los países con potencial para participar de este mercado a partir del desarrollo de proyectos relacionados con bosques, agricultura, ganadería y otras actividades elegibles. También existen iniciativas locales con capacidad para generar créditos destinados a la demanda internacional.
No obstante, especialistas señalan que para acceder plenamente a mecanismos como CORSIA será necesario avanzar en autorizaciones nacionales, sistemas de trazabilidad y reglas que eviten la doble contabilización de las reducciones de emisiones, en línea con el Artículo 6 del Acuerdo de París.
Desde la Mesa Argentina de Carbono señalaron que la expansión de los mercados regulados representa uno de los principales cambios para la economía del carbono.
"La aviación internacional y los mercados internacionales regulados están impulsando una nueva etapa del mercado global. La demanda ya no estará determinada solamente por decisiones voluntarias de las empresas, sino también por compromisos regulatorios cada vez más exigentes. Para Argentina representa una oportunidad muy importante, pero es necesario que el Gobierno Nacional presente la NDC 3.0 y habilite el acceso a estos mercados que requieren autorización expresa del país", afirmó Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa Argentina de Carbono.