El caso del adolescente brutalmente agredido en Córdoba presenta señales de esperanza. Santiago Herrero, el joven de 15 años que sufrió un hundimiento de cráneo tras recibir un botellazo en la cabeza, mostró una evolución favorable en su cuadro clínico, según confirmó su propia madre.
El menor permanece internado en el Hospital de Urgencias de la capital cordobesa desde el pasado jueves 9 de julio. El ataque ocurrió en pleno centro de la Villa Serrana, cuando Santiago caminaba junto a un amigo y fue sorprendido por la espalda por un grupo de personas.

A pesar de que el adolescente continúa bajo asistencia mecánica respiratoria y en estado de coma inducido, la última actualización médica trajo un enorme alivio para su entorno familiar. María, la madre de Santiago, destacó en declaraciones televisivas que su hijo ya no presenta inflamación cerebral y que los médicos han podido retirarle la medicación farmacológica.
Debido a que el joven se encuentra estable, el equipo de profesionales comenzó a intentar bajar los niveles de sedación. Aunque el proceso debe realizarse con extrema cautela —ya que ante cualquier alteración física se vuelve a restablecer el esquema anterior para protegerlo—, la desaparición de la presión en el cerebro marca un paso fundamental en su recuperación.
En paralelo a las novedades de salud, la investigación judicial avanzó de manera acelerada. Durante las últimas horas del sábado, las fuerzas de seguridad detuvieron a tres jóvenes, dos de los cuales son menores de edad, señalados como los presuntos responsables del ataque.
De acuerdo con la información brindada por el Ministerio Público Fiscal, las capturas fueron posibles gracias al exhaustivo análisis de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona; las pruebas recolectadas en el lugar del hecho por la Policía de Córdoba, y el trabajo coordinado entre la Fiscalía de Feria y la Unidad Judicial local, lo que permitió identificar con rapidez a los sospechosos.