El empleo registrado en Argentina parece no encontrar piso. Según datos de la Secretaría de Trabajo, en abril de este año, se destruyeron 8.403 puestos asalariados registrados.
El sector privado fue el que explicó la baja, con la destrucción de 11.673 puestos, compensados parcialmente por la recuperación en el sector público y en casas particulares.
La tendencia es más que preocupante: se acumulan 12 meses consecutivos de pérdida de empleos en el sector privado. Es decir, hace un año que no logran crearse trabajos registrados.

Por su parte, en abril, repuntaron en 2.861 los puestos asalariados en el sector público. En cuanto al trabajo en casas particulares, creció en 409 el número de empleos, borrando la baja de los últimos dos meses en este sector.
En cuanto a trabajo registrado, pero no asalariado, en abril incluso cayó el número de monotributos en 11.091, alcanzando las 2.187.920 de personas que tienen como principal ocupación el trabajo independiente a través del monotributo.
Luis Campos, Investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma se expresó de manera contundente: "En materia laboral, asistimos a una tragedia". En ese sentido, destacó que "La sangría se profundiza mes a mes".
A su vez, señaló que “el desacople entre el comportamiento de la actividad y el empleo formal es preocupante”, por lo que ya es posible afirmar que “este modelo no crea puestos de trabajos formales de manera sostenida por ningún lado”.
1. En abril el empleo formal cumplió doce meses de caída ininterrumpida. Desde noviembre de 2023 perdieron su trabajo 329.667 asalariados registrados (SIPA). El retroceso por ahora no encuentra un piso. En materia laboral, asistimos a una tragedia. Hilo
— Luis Campos (@luiscampos76) July 14, 2026
Desde el cambio de gobierno, la caída del empleo asalariado registrado alcanza los 329.667 puestos de trabajo.
En el desagregado, el más afectado fue el empleo privado, que acumuló una caída de 235.419 puestos, afectando a la gran mayoría de las provincias y sectores.

El sector privado explica el 71% de la caída total del empleo asalariado registrado. En casi dos años y medio, el retroceso es del 3,7%.
Por su parte, en el sector público, se perdieron 73.052 puestos, representando una baja de 2,1%.
Por último, en el ámbito de casas particulares, se redujo en 21.196 el número de puestos, con una destrucción del 4,6%.
La contracara de este proceso es el incremento del monotributo como ocupación principal: desde la asunción de Milei, aumentó en 150.158 personas.

Algo menos de 1 de cada 2 personas que perdieron su trabajo asalariado registrado se refugiaron en el monotributo, dando cuenta de la precarización del mundo del trabajo: pasaron de tener un trabajo con derecho a vacaciones, aguinaldo, licencias e indemnización, a un trabajo prácticamente sin derechos.
Hacia adelante, la perspectiva no mejora. La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), elaborada por la propia Secretaría de Trabajo, estima que, en mayo, el trabajo asalariado habría sufrido una contracción del 0,1%. De confirmarse, la tendencia descendente no encontraría piso.
