15/07/2026 - Edición Nº1254

Judiciales

A ocho años del caso

Once disparos, un inocente muerto y un fallo con un duro mensaje a la Policía

15/07/2026 | El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 25 impuso cuatro años de prisión a dos efectivos de la Policía de la Ciudad por la muerte de un automovilista ajeno al hecho.



Ocho años después de un procedimiento policial que terminó con la muerte de un hombre ajeno a un robo, la Justicia condenó a dos efectivos de la Policía de la Ciudad por haber disparado durante una persecución y provocar el fallecimiento de un automovilista que quedó atrapado en la línea de fuego. El tribunal entendió que los agentes actuaron con exceso en el cumplimiento de su deber y les impuso cuatro años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 25, que encontró responsables a Diego Seijas y Daniel López del delito de homicidio simple cometido con exceso en el cumplimiento del deber. Además de la pena de prisión, ambos fueron inhabilitados por ocho años para desempeñarse en la función pública.

Once disparos durante una persecución

El hecho ocurrió la noche del 14 de enero de 2018, cuando los policías intentaron detener un Citroën C4 Lounge que tenía pedido de secuestro. El conductor eludió el control, escapó por avenida de los Constituyentes y comenzó una persecución que terminó en el barrio porteño de Villa Urquiza.

Raúl Zarauza Vila, uno de los hombres que era perseguido por los policías . Foto: Matías Pellón / Fiscales.gob.ar

Durante la fuga, los ocupantes del vehículo descendieron y obligaron al conductor de un Fiat Uno Way, Mauro Díaz, de 36 años, a bajar de su auto para continuar la huida. Fue en ese momento cuando los policías descendieron del patrullero y abrieron fuego en once oportunidades: Seijas efectuó nueve disparos y López los dos restantes.

Aunque los sospechosos exhibieron armas de fuego, no realizaron ningún disparo, según estableció el tribunal. Uno de los proyectiles impactó en el pecho de Díaz, quien murió en el lugar. Otro alcanzó a David Emmanuel Asselborn, integrante de la banda, que falleció horas después en un hospital. Los delincuentes lograron escapar y abandonaron los vehículos poco después.

Por qué fueron condenados los policías

En los fundamentos del fallo, los jueces concluyeron que los efectivos crearon un riesgo injustificado para todas las personas que se encontraban en la vía pública al decidir disparar reiteradamente en una zona urbana y transitada.

Los magistrados sostuvieron que los policías conocían el peligro que implicaba utilizar sus armas en esas circunstancias y remarcaron que el hecho de no haber advertido la presencia de Mauro Díaz no los eximía de responsabilidad, ya que el riesgo alcanzaba a cualquier persona ubicada en la línea de fuego.

El tribunal también descartó el planteo defensivo basado en la legítima defensa. Según explicó, esa figura no resultaba aplicable porque los imputados eran funcionarios policiales entrenados para intervenir en situaciones de ese tipo y contaban con otras alternativas antes de recurrir al uso de armas de fuego. Entre ellas, mencionaron la posibilidad de resguardarse detrás del patrullero, solicitar apoyo o esperar una mejor oportunidad para detener a los sospechosos.

En la misma sentencia, los jueces condenaron a Raúl Zarauza Vila, uno de los hombres que escapaba en el vehículo robado, a cuatro años de prisión por el delito de robo, aunque descartaron atribuirle responsabilidad por la muerte de Díaz.