Un informe privado reveló que la actividad de la construcción volvió a retraerse en junio, tras el alivio de mayo. Se trata del Índice Construya, que agrupa a 12 empresas líderes del sector. El impacto en el entramado productivo se hace sentir: cierre de empresas y pérdida de puestos de trabajo.
La construcción en Argentina sigue sin encontrar piso. El último Índice Construya confirma que el rubro atraviesa uno de sus peores momentos en los últimos 20 años, con una retracción que afecta directamente al empleo y al tejido empresarial.
A continuación, los tres datos clave para entender la gravedad de la crisis.
Las cantidades vendidas al sector privado de productos para la construcción se redujeron 1,99% en junio, en la comparación mensual desestacionalizada. De este modo, borró la mejora exhibida en el mes de mayo.
En relación al mismo mes del año anterior, los números también son negativos, con una baja de 0,6%. En 4 de los 6 meses de 2026, las empresas del sector vendieron menor que un año atrás.
Así, el cierre del primer semestre no es auspicioso, con una recuperación de apenas 0,5% en relación al mismo período de 2025.
La caída respecto al primer semestre de 2023 es brutal: el derrumbe alcanza el 23%.

Desde la asunción de Javier Milei hasta abril de 2026, dejaron de contratar personal 1.991 empresas de la construcción. Esto implica una baja del 9% en el número de compañías del sector.
Sobre el total de empresas que cerraron (28.262), el rubro explico el 7% del total.

El mercado laboral sintió el impacto de la menor actividad. En abril, se acuerdo con la Secretaría de Trabajo, el empleo registrado en la construcción cayó a 380.182 puestos de trabajo, borrando el pequeño alivio que se había visto en marzo.
Esta baja significó que 320 trabajadores perdieron su empleo. Para tomar dimensión de la profundidad de este freno, el volumen de personas trabajando en el sector está hoy un 13,8% por debajo de noviembre de 2023.
En términos nominales, implica que, desde la asunción de Milei, se perdieron 60.646 puestos en la construcción, solamente entre los registrados, sin considerar el impacto en los informales.
El sector es el segundo más afectado en el gobierno libertario, solo por detrás de la industria manufacturera. Entre estos dos rubros concentran más del 60% del empleo perdido.
