15/07/2026 - Edición Nº1254

Internacionales

Pulseada por la FIFA

Trump, la UEFA y un conflicto que complica el camino de Infantino en la FIFA

15/07/2026 | El presidente de la FIFA desde 2016 daba por hecha una reelección sin oposición, pero cinco federaciones europeas trabajan para presentarle un candidato único.



Gianni Infantino asumió la presidencia de la FIFA en 2016 y, una década después, conduce un organismo donde el calendario, las sedes y las alianzas del fútbol mundial giran alrededor de su figura. Llegó al cargo tras la caída de la conducción anterior, en medio de la peor crisis institucional del organismo, y lo transformó en una plataforma de poder personal sostenida por el respaldo casi unánime de las confederaciones. Hasta esta semana, ningún dirigente con peso institucional se animaba a disputárselo.

El modelo Infantino se apoyó en la expansión. Bajo su gestión, la FIFA avanzó hacia un Mundial de 64 equipos y estrenó un Mundial de Clubes ampliado, decisiones que reordenaron el calendario global y tensaron el vínculo con las ligas y con la propia UEFAEse crecimiento le dio base entre las confederaciones de África, Asia y el continente americano, pero abrió con Europa una grieta que hasta ahora se mantenía contenida.

 


La sede oficial de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación) se encuentra ubicada en la ciudad de Zúrich, Suiza.

La certeza rota

En el Congreso de abril de 2026, Infantino anunció que iría por un tercer mandato y dio por descontada una reelección sin oposición, con las confederaciones alineadas detrás suyo. Esa certeza se quebró esta semana. Dentro de la UEFA creció el impulso para consensuar una candidatura única que le dispute la presidencia, según trascendió el 14 de julio de 2026: sería el primer intento serio, en toda su gestión, por ponerle enfrente a un rival.

El nombre que circula entre los ejecutivos europeos es el de Dariusz Mioduski, miembro de la Junta Ejecutiva de la ECA desde 2015 y, desde 2023, uno de los cinco representantes de ese cuerpo en las competiciones de clubes de la UEFA. La ofensiva evita por ahora a los dos apellidos más obvios: Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA, no se postula, y Nasser Al-Khelaifi, pese a sumar apoyos, tampoco se perfila. Cinco federaciones, Bosnia y Herzegovina, Noruega, Suecia, Alemania y España, analizan respaldar a Mioduski como figura de consenso.

El reparto de apoyos todavía se está ordenando. Polonia y Bélgica aparecen inclinadas hacia Al-Khelaifi, y solo si él no se presenta volcarían su respaldo a Mioduski. Ese matiz entre los apoyos europeos es, por ahora, la principal fisura de una ofensiva que la UEFA necesita cerrar para no llegar dividida a una elección contra un presidente en ejercicio.


Infantino busca un tercer mandato en la FIFA que daba por asegurado sin rivales.

El factor Trump

El malestar europeo tiene un detonante concreto: el acercamiento de la FIFA a la Casa Blanca. El organismo entregó su Premio de la Paz a Donald Trump y levantó la suspensión al delantero estadounidense Folarin Balogun después de que el presidente norteamericano hablara con Infantino durante el Mundial 2026. Para las federaciones europeas, la secuencia mostró hasta qué punto las decisiones deportivas quedaron atadas a la agenda política de Washington.

La UEFA reaccionó con un comunicado en el que se declaró asombrada ante una medida que calificó de inédita e injustificable. Infantino rechazó las críticas y sostuvo que el Comité de Disciplina de la FIFA resuelve de manera totalmente independiente, en un intento por separar el caso Balogun de su relación personal con Trump. El argumento no desactivó el reclamo: los dirigentes europeos ya no discuten una sanción puntual, sino el rumbo político de la conducción.


Cinco federaciones de la UEFA impulsan a Mioduski como candidato único.

Rumbo a Marruecos

El bloque a favor de Infantino sigue siendo amplio. Victor Montagliani, al frente de la Concacaf, y Patrice Motsepe, presidente de la CAF, respaldan el plan de ampliar el Mundial a 64 equipos y consolidar el Mundial de Clubes, y no se sumarían este año a un desafío contra la reelección. El frente opositor, por ahora, es exclusivamente europeo, lo que obliga a la UEFA a unificar a sus federaciones antes de que venza el plazo.

El calendario aprieta. Las candidaturas a la presidencia se pueden presentar hasta el 18 de noviembre de 2026 y el 77º Congreso que elige al máximo dirigente está previsto para el 18 de marzo de 2027, en Marruecos. De acá a esa fecha, Infantino juega la continuidad de su tercer mandato y del modelo de poder que construyó desde 2016: si la UEFA logra alinear a sus federaciones detrás de Mioduski, enfrentará por primera vez una elección disputada; si el bloque europeo se fractura, la reelección sin rival que dio por hecha en abril vuelve a quedar a su alcance.