El Gobierno nacional puso en marcha el mantenimiento programado del ARG-01, el Boeing 757-256 que integra la flota aérea presidencial. A través del Ministerio de Defensa, se adjudicó la contratación del servicio para realizar las inspecciones técnicas obligatorias que exige el fabricante, por lo que la aeronave permanecerá fuera de servicio durante aproximadamente dos meses.
La contratación fue impulsada por la Dirección General de Funcionamiento y Mantenimiento de la Flota Aérea Presidencial y contempla la ejecución de las inspecciones CHECK 1C, 2C y 3C, controles periódicos previstos dentro del plan de mantenimiento del avión. Según la documentación oficial, se trata de tareas preventivas destinadas a conservar las condiciones de aeronavegabilidad y no de reparaciones vinculadas a fallas extraordinarias.

Para seleccionar al proveedor, el Ministerio convocó a talleres aeronáuticos internacionales habilitados para realizar este tipo de trabajos sobre un Boeing 757. El procedimiento también fue publicado en el sistema oficial COMPR.AR y, tras el análisis de las ofertas presentadas, la adjudicación recayó sobre la empresa que obtuvo el mayor puntaje en la evaluación técnica.
De acuerdo con el cronograma difundido por la cartera de Defensa, el ARG-01 despegó el pasado 14 de julio hacia el lugar donde se realizarán las inspecciones mayores. Si el proceso se desarrolla sin contratiempos, la aeronave regresará al país alrededor del 15 de septiembre, una vez finalizadas las tareas previstas.
El mantenimiento periódico forma parte de las exigencias técnicas establecidas para este tipo de aeronaves y debe realizarse en los plazos definidos por el fabricante para mantener vigente su certificación de vuelo. Mientras duren los trabajos, el Gobierno deberá recurrir al resto de la flota aérea presidencial para cubrir los traslados oficiales que eventualmente requieran medios propios.