16/07/2026 - Edición Nº1255

Internacionales

Narcotráfico

DEA vs. Claudia Sheinbaum: la acusación que agitó la cumbre contra el fentanilo

16/07/2026 | El director de la DEA vinculó al Gobierno mexicano con los cárteles. Sheinbaum rechazó la acusación y exigió pruebas.



Terrance Cole, director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, convirtió una cumbre contra el fentanilo en un nuevo foco de tensión con México. Durante el encuentro celebrado en Orlando, Florida, incluyó entre los principales objetivos de la DEA a facilitadores, distribuidores, lavadores de dinero y proveedores químicos de los cárteles, pero fue más lejos al denunciar una “conexión mortal” entre las organizaciones criminales y el Gobierno mexicano. “Son una misma cosa”, afirmó.

Claudia Sheinbaum respondió el 15 de julio desde el Palacio Nacional. La presidenta calificó las palabras de Cole como una declaración política, desafortunada y sin fundamento, y pidió a la agencia estadounidense concentrarse en la producción, distribución, venta y lavado de dinero dentro de Estados Unidos, el mayor mercado mundial de drogas ilícitas. También ratificó que México continuará colaborando con Washington siempre que la cooperación respete su soberanía.

 


México es un país entre los Estados Unidos y América Central, conocido por las playas en el Pacífico y el golfo de México, y su diverso paisaje de montañas, desiertos y selvas. 

La acusación contra Sinaloa

El director de la DEA no presentó pruebas ni identificó funcionarios durante su discurso, pero sus palabras llegaron menos de tres meses después de que la Justicia estadounidense acusara al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios estatales de colaborar con el Cártel de Sinaloa. Según la acusación difundida por la DEA, habrían protegido a narcotraficantes, entregado información policial y recibido millones de dólares a cambio de facilitar sus operaciones.

El Gabinete de Seguridad mexicano contestó con los resultados obtenidos desde el comienzo del mandato de Sheinbaum: 59.582 detenidos, 31.366 armas decomisadas, 498 toneladas de drogas incautadas y 2.627 laboratorios clandestinos inhabilitados. El Gobierno también informó la detención de más de 80 funcionarios y exfuncionarios, entre ellos siete alcaldes en ejercicio, y presentó esas cifras como prueba de que ninguna persona vinculada con actividades criminales recibe protección institucional.


Sheinbaum rechazó acusación de la DEA que vinculaba al Gobierno mexicano con los cárteles.

Una acusación que excede las pruebas

Los cargos contra Rocha Moya y las demás autoridades de Sinaloa son judiciales, pero todavía deben ser demostrados ante un tribunal y no alcanzan por sí solos para establecer que toda la administración federal esté asociada con el narcotráfico. Cole pasó de investigaciones contra funcionarios determinados a equiparar públicamente las redes de los cárteles con el Gobierno mexicano en su conjunto, sin explicar si hablaba de casos específicos, de una infiltración generalizada o directamente de la Presidencia.


Cole acusó al Gobierno mexicano de tener nexos con los cárteles, pero no presentó pruebas.

Las cifras ofrecidas por Sheinbaum demuestran que México realiza operaciones contra el crimen organizado, aunque tampoco descartan que existan autoridades infiltradas por los cárteles. Esa zona sin resolver es la que ahora enfrenta a los dos países: Washington sostiene que el narcotráfico penetró las instituciones mexicanas y México exige que cualquier acusación se acompañe de pruebas. Entre ambas posiciones queda una cooperación de seguridad que los dos gobiernos necesitan, pero que cada nueva declaración vuelve más difícil.