La histórica victoria de Argentina sobre Inglaterra por 2-1 en la semifinal del Mundial 2026 en Atlanta tuvo un final tan intenso como polémico. Cuando el árbitro estadounidense Ismail Elfath marcó el final, toda la Selección se descargó por la clasificación a la gran final.
En esos momentos, Jude Bellingham perdió el control y protagonizó un episodio que rápidamente se viralizó en las redes sociales de todo el mundo.
El mediocampista estrella del Real Madrid se acercó a Valentín "Colo" Barco y le pegó un golpe de mano abierta en la nuca, en pleno festejo argentino sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium.
El video capturado por las cámaras oficiales del torneo muestra a Barco dándose vuelta rápidamente ante el golpe recibido, con gesto de desconcierto y molestia.
EL CACHETAZO DE BELLINGHAM AL COLO BARCO. 😳🇦🇷🏴 pic.twitter.com/C4YaDKO0N9
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) July 15, 2026
La situación tuvo un rápido apaciguador. Nicolás Paz, el mediocampista del Como italiano apareció de inmediato para calmar las aguas y separar a los dos jóvenes futbolistas antes de que el episodio escalara a mayores.
La reacción de Bellingham dejó al descubierto la enorme frustración del inglés, que llegó a Atlanta con el sueño de meter a su selección en la primera final del mundo en sesenta años y se volvió a Londres con las manos vacías y en el centro de una polémica.
El episodio del final no fue un hecho aislado. El partido había estado marcado desde el primer tiempo por roces, reclamos constantes y varios cruces verbales entre jugadores de ambas selecciones.

El momento de mayor tensión llegó cuando Lionel Messi y el propio Bellingham se cruzaron en un intercambio verbal tras una falta no sancionada al capitán argentino.
Enzo Fernández cortó la jugada con una infracción sobre un jugador inglés, lo que desató un entredicho colectivo entre ambos planteles.
Bellingham reclamó al árbitro un presunto codazo de Leandro Paredes sobre su cabeza en una acción previa, y las dos figuras del partido mantuvieron una discusión en la que cada uno exigió las faltas que consideraba no cobradas.