El silbatazo final en Atlanta desató un grito contenido que rápidamente se trasladó a las calles de todo el país. Tras vencer a Inglaterra por 2 a 1 en una semifinal para el infarto, la Selección Nacional se metió en la gran final del Mundial 2026, y el Obelisco porteño volvió a convertirse en el epicentro de la celebración nacional.
Miles de fanáticos comenzaron a congregarse apenas terminó el encuentro para festejar la hazaña de los dirigidos por Lionel Scaloni, quienes lograron dar vuelta un partido agónico luego de arrancar en desventaja desde los primeros minutos del juego.

La locura que se vive en las calles es el reflejo de un camino que viene de menor a mayor. Apenas tres días atrás, el domingo 13 de julio, el Obelisco ya había sido testigo de un gran festejo tras el 3 a 1 frente a Suiza en cuartos de final. Sin embargo, ganarle a Inglaterra y sellar el boleto a la gran final elevó la euforia a niveles insospechados.
En el corazón de la Avenida 9 de Julio se escucharon los clásicos de siempre y la nueva banda sonora del hincha:
"Muchachos...", el himno de las grandes hazañas.
"El que no salta es un inglés...", con especial dedicatoria tras el caliente cruce de semifinales.
El nuevo hit nacional: "La cuarta estrella".

Debido a la enorme masa de gente y para garantizar que la fiesta sea pacífica, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegó un importante operativo de control en la zona:
Valla de seguridad: Se colocó una contención redondeada de protección alrededor del monumento del Obelisco.
Personal desplegado: Participan 800 efectivos de la Policía de la Ciudad, junto a agentes de Orden Urbano, patrullas en moto del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM) y la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR).
Corte total de tránsito: Se recomienda a los automovilistas evitar la zona del centro de manera absoluta.
Atención conductores: Los desvíos principales para quienes deban transitar por la zona se están realizando a la altura de la Avenida Callao.