17/07/2026 - Edición Nº1256

Internacionales

Fe católica

El entrenador de España contó por qué reza antes de cada partido y qué le pide a Dios

17/07/2026 | El seleccionador llevó a España a la final del Mundial sin ocultar la fe que guía su vida, sus decisiones y su relación con los jugadores.



Antes de enfrentar a Francia en la semifinal del Mundial, Luis de la Fuente habló de su fe con la misma naturalidad con la que analiza una formación. El entrenador confirmó que reza todos los días, pero aclaró que no le pide a Dios una victoria. Considera que sería injusto solicitar ayuda para España y no para el rival. Su oración consiste en agradecer un nuevo día, pedir salud y encontrar fuerzas para continuar luchando.

La respuesta retrató al hombre que llevó a España hasta la segunda final mundialista de su historia. Nacido en Haro en 1961, De la Fuente ganó dos Ligas, una Copa del Rey y una Supercopa como jugador del Athletic Club. Después recorrió durante años los banquillos del fútbol formativo hasta conquistar las Eurocopas sub-19 y sub-21, la Liga de Naciones de 2023 y la Eurocopa de 2024 con la selección absoluta.

 


España, oficialmente el Reino de España, es un país soberano transcontinental ubicado principalmente en el suroeste de Europa.

Una fe elegida

Su catolicismo nació dentro de una familia religiosa, pero fue asumido conscientemente después de un proceso personal de reflexión. De la Fuente decidió creer y vivir su fe sin convertirla en una imposición para quienes lo rodean. Para él, Dios representa paz, seguridad, calma y confianza, cuatro elementos que considera fundamentales para tomar decisiones bajo la presión permanente del fútbol profesional.

El seleccionador es devoto de la Virgen de la Vega, patrona de su Haro natal, y del Cristo de la Expiración, conocido como El Cachorro de Triana. Su relación con esta imagen comenzó durante su etapa como jugador del Sevilla y se mantiene desde hace casi cuatro décadas. Siempre que puede visita la basílica para rezar y agradecer. Cuando se santigua antes de los partidos, insiste en que no se trata de una superstición, sino de una expresión natural de sus creencias.

Liderar desde la fe

De la Fuente traslada esos principios al vestuario mediante el respeto, la cercanía y el reconocimiento de cada jugador como persona. No obliga a compartir su religión ni convierte las concentraciones en ceremonias colectivas. Su testimonio se expresa principalmente a través de la conducta, la serenidad y una idea del liderazgo basada en el sacrificio, la honestidad, el compañerismo y la responsabilidad.


Luis de la Fuente reza cada día, pero nunca le pide a Dios que España gane el partido.

España llegó a la final del Mundial conducida por un entrenador que no oculta aquello en lo que cree. De la Fuente demuestra que la fe puede convivir con la máxima competencia sin utilizar a Dios como garantía de una victoria. Reza para agradecer, pide salud para continuar peleando y acepta que el resultado depende del trabajo. Su mayor testimonio no está solamente en sus palabras, sino en haber alcanzado la cima sin renunciar a sus convicciones.


Su fe católica define la vida y el liderazgo del seleccionador nacional Luis de la Fuente.