La negociación paritaria de los trabajadores rurales continúa sin alcanzar un principio de acuerdo entre la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y las entidades que integran la Mesa de Enlace, junto con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Tras una nueva audiencia a comienzos de esta semana, las partes pasaron a un cuarto intermedio hasta el jueves 16 de julio.
Desde el gremio liderado por José Voytenco sostuvieron que la discusión se encuentra estancada porque las entidades empresarias no avanzan sobre la propuesta presentada por UATRE. En este punto, advirtieron que desde hace más de un mes y medio buscan recomponer los salarios del personal permanente de prestación continua, comprendido en el Régimen de Trabajo Agrario (Ley 26.727).
Según explicó el sindicato, no hubo oferta de recomposición por parte de los empleadores -al rechazar el pago retroactivo correspondiente al aguinaldo- situación que impidió alcanzar un entendimiento y derivó en la continuidad de las negociaciones.
El último acuerdo salarial vigente, establecido mediante la Disposición 643/2026, fijó para la categoría de peón general un salario básico de $1.093.693,61 desde mayo de 2026 y tiene vigencia hasta el 31 de julio.
La propuesta presentada por UATRE apunta a elevar el salario básico de la categoría testigo de peón general a $1.500.000. El gremio argumentó que ese monto busca equiparar el ingreso con el valor de la canasta básica total informado por el INDEC, que para una familia tipo de cuatro integrantes alcanzó los $1.498.741, referencia utilizada para determinar la línea de pobreza.
El secretario general de UATRE afirmó que las entidades empleadoras no están contemplando el planteo realizado por el sindicato durante la negociación. "Mientras el sector registra niveles récord de producción, los salarios rurales continúan en niveles que no reflejan ese crecimiento. El trabajador rural no puede seguir siendo la variable de ajuste", señaló Voytenco.
Desde la organización sindical remarcaron que la propuesta salarial se da en un contexto de una campaña agrícola 2025/26 que proyecta una producción de 160 millones de toneladas de granos y subproductos, con un ingreso de divisas estimado de más de USD 34.500 millones para 2026.
La negociación se desarrolla bajo el nuevo esquema establecido por la Ley 27.802, que reemplazó las resoluciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) por acuerdos directos entre el sindicato y las entidades empleadoras. En ese marco, UATRE insistió en que la prioridad es recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores rurales y alcanzar una recomposición salarial que contemple el costo de vida actual.