Un pequeño mono de pelaje negro, rostro oscuro y una llamativa mancha anaranjada alrededor de la boca fue reconocido como una especie desconocida para la ciencia en la República Democrática del Congo. El animal, llamado Likweli por comunidades de la región, recibió el nombre científico de Colobus congoensis.
La identificación representa un acontecimiento excepcional: es apenas la quinta nueva especie de mono descubierta en África durante los últimos 75 años. La confirmación fue posible después de comparar su apariencia, estructura ósea, información genética y vocalizaciones con las de otros primates africanos.
El Likweli es más pequeño que otros integrantes de su género y pesa alrededor de siete kilos. Su cuerpo está cubierto por un pelaje negro brillante, tiene una cola larga y presenta una zona de color crema anaranjado que rodea la boca y parte de la nariz. Esa combinación le otorga una apariencia similar a una máscara.
También posee un llamado particular. Los ejemplares emiten rugidos profundos acompañados por sonidos parecidos a resoplidos. El análisis acústico mostró que estas vocalizaciones tienen una estructura diferente de las producidas por otras especies de colobos.
La primera señal sobre la existencia del animal apareció en 2008, cuando exploradores lograron fotografiar parcialmente a un mono desconocido en las copas de los árboles. La imagen no era suficientemente clara para determinar si se trataba de una especie diferente.
El misterio continuó durante una década. En noviembre de 2018, una patrulla volvió a encontrar al primate y obtuvo fotografías más precisas. Los investigadores reconocieron entonces sus manchas faciales y una marca blanca en la parte posterior del cuerpo, características que no coincidían con ningún mono documentado en la región.
Entre 2018 y 2022 se realizaron 114 registros, mediante observaciones directas y el reconocimiento de sus llamados. Los grupos encontrados tenían un promedio de seis integrantes, aunque algunos estaban compuestos por hasta 20 animales.
El Likweli pasa gran parte del tiempo en las zonas medias y altas de los árboles, dentro de bosques maduros, cerrados y asentados sobre suelos arcillosos. En numerosas ocasiones fue visto desplazándose junto con otras clases de primates.

Los estudios genéticos determinaron que su pariente más cercano es el colobo negro, conocido científicamente como Colobus satanas. Sin embargo, ambas poblaciones están separadas por más de 1.200 kilómetros y habrían seguido caminos evolutivos distintos hace aproximadamente entre cuatro y cinco millones de años.
La distribución conocida del nuevo mono ocupa apenas unos 1.700 kilómetros cuadrados, principalmente entre los ríos Lomami y Lualaba, en el centro este del país. La mayor parte de ese territorio se encuentra dentro del Parque Nacional Lomami y su zona de amortiguación.
La rareza del animal también sorprende a las comunidades cercanas. De 52 localidades consultadas, habitantes de solamente ocho pudieron reconocerlo y describirlo correctamente. Los balanga utilizan el nombre Likweli, mientras que otros pobladores lo llaman “el que sacude las ramas”.
La región ya había sido escenario de otro descubrimiento extraordinario. En 2012 fue presentada la lesula, una especie de primate identificada en los bosques de la cuenca del Lomami. Ambos casos muestran cuánto queda por conocer sobre la biodiversidad del centro africano.
Los especialistas propusieron clasificar al Colobus congoensis como “En Peligro” debido a su distribución reducida, su baja frecuencia de avistamientos y las amenazas provocadas por la caza y la transformación del bosque.
La categoría todavía debe ser evaluada formalmente. Mientras tanto, la protección del Parque Nacional Lomami y el trabajo conjunto con las comunidades serán fundamentales para evitar que una especie recién incorporada al conocimiento científico desaparezca antes de que puedan conocerse plenamente su alimentación, reproducción y comportamiento.