La FIFA ya definió al árbitro que impartirá justicia en la gran final del Mundial 2026 entre Argentina y España, que se disputará este domingo 19 de julio a partir de las 16 hora de Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Se trata del esloveno Slavko Vinčić, uno de los jueces con más experiencia en partidos de alto voltaje del fútbol europeo y un viejo conocido de la Selección argentina.
El nombre del colegiado no es nuevo para los hinchas argentinos: Vinčić estuvo a cargo del histórico partido en el que la Scaloneta cayó 2-1 ante Arabia Saudita en la fase de grupos de Qatar 2022.
Se trató de un tropiezo doloroso que igual funcionó como puntapié inicial del camino que terminó con la tercera estrella y la consagración en el Estadio Lusail.
La designación fue oficializada por el Comité de Árbitros de la FIFA, presidido por el italiano Pierluigi Collina, tras evaluar el desempeño de todos los jueces convocados al torneo.
En las últimas horas, la terna definitiva estaba integrada por Vinčić, el italiano Maurizio Mariani y el francés François Letexier, este último descartado por haber dirigido varios partidos de Argentina durante el torneo.
Finalmente, la FIFA se inclinó por el esloveno, quien contará con dos compatriotas como asistentes: Tomaz Klancnik y Andraz Kovacic, sus habituales colaboradores en los grandes encuentros europeos.
El francés Letexier oficiará como cuarto árbitro, mientras que la revisión del VAR quedará a cargo de un equipo internacional que la FIFA anunciará en las próximas horas.
]Vinčić nació el 25 de noviembre de 1979 en Maribor, la segunda ciudad más importante de Eslovenia, y a sus 46 años atraviesa el mejor momento de su carrera arbitral.
Debutó como juez en la primera división eslovena en 2007 y en apenas tres años saltó al plano internacional al ser incluido en la lista FIFA en 2010. Desde entonces, escaló posiciones con velocidad hasta consolidarse como uno de los colegiados de elite de la UEFA.
Sus números avalan ese lugar: acumula más de 113 partidos internacionales en 39 competiciones diferentes, con 316 tarjetas amarillas y 9 expulsiones directas registradas por el portal especializado WorldReferee.
El punto más alto de su carrera hasta ahora fue la designación para arbitrar la final de la Champions League 2024, que se disputó el 1 de junio de aquel año en el estadio de Wembley entre el Real Madrid y el Borussia Dortmund, con victoria del equipo español por 2-0.
Fue apenas el segundo árbitro esloveno en dirigir una final de la máxima competencia europea, después de Damir Skomina, que había estado a cargo del duelo entre Liverpool y Tottenham en 2019.
"Cuando recibí la noticia, fue un momento muy emotivo. Si soy honesto, cuando empecé a arbitrar no estaba seguro de que mis sueños llegaran tan lejos como a una final de la Champions", declaró Vinčić a UEFA.com días antes de aquel encuentro.
También tiene en su historial la final de la Liga Europa 2022, definida por penales entre Eintracht Frankfurt y Rangers en Sevilla, además de haber arbitrado en la Eurocopa 2020 (incluido un cuartos de final entre Italia y Bélgica) y en dos ediciones del Mundial de Clubes.
La trayectoria ascendente de Vincic sufrió un cimbronazo inesperado el 29 de mayo de 2020. Aquel día, el árbitro se encontraba en una cabaña en la ciudad de Bijeljina, en Bosnia y Herzegovina, cuando la policía irrumpió en el lugar durante una operación contra una red internacional de prostitución, tráfico de drogas y armas ilegales.

Las autoridades detuvieron a 26 hombres y 9 mujeres y decomisaron 14 paquetes de cocaína, 10 armas de fuego, tres chalecos antibalas y más de 10.000 euros en efectivo.
Entre los arrestados figuraba Tijana Maksimovic, presunta líder de la red, quien posteriormente se declaró culpable del delito de proxenetismo internacional, según informó el prestigioso medio The Athletic.
Vincic fue liberado esa misma noche sin cargos, tras ser interrogado únicamente como testigo. El árbitro negó cualquier vínculo con las actividades ilícitas y contó su versión de los hechos al medio esloveno Vecer.
"Acepté una invitación a almorzar, que resultó ser mi mayor error. Me arrepiento de ello. Estaba sentado en una mesa con mi compañía, de repente vino la policía y sucedió lo que sucedió", explicó.
Aseguró que no conocía a ninguna de las personas detenidas y que la policía lo trató siempre como testigo. La Federación Eslovena de Fútbol respaldó de inmediato a su árbitro y cerró el caso sin abrir ningún procedimiento disciplinario.
"Estaba en el sitio equivocado en el momento inadecuado", señaló el organismo. La justicia bosnia tampoco formuló cargos en su contra y menos de un año después ya estaba dirigiendo la semifinal de la Liga Europa entre Arsenal y Villarreal, muestra de que la UEFA nunca lo consideró comprometido en el episodio.