A dos años del femicidio de Catalina Gutiérrez, la familia de la estudiante cordobesa volverá a reunirse este viernes para recordarla. La ceremonia será íntima, pero también tendrá un mensaje dirigido al sistema judicial: la lucha no terminó con la condena de Néstor Soto.
La misa se celebrará a las 19.30 en la capilla del barrio Inaudi, en la zona sur de la ciudad de Córdoba, donde familiares, amigos y allegados se reunirán para homenajear a la joven de 21 años asesinada el 17 de julio de 2024.
"Al cumplirse dos años de la partida de Catalina, nos unimos en oración para recordarla. Siempre en nuestros corazones", expresa la convocatoria difundida por la familia.

Marcelo Gutiérrez, padre de la víctima, aseguró que el recuerdo de su hija permanece intacto. "Tengo los mejores recuerdos porque era buena hija, buena amiga, buena estudiante y una excelente persona", expresó.
Aunque el juicio concluyó en marzo de este año con la condena a prisión perpetua de Néstor Soto, para la familia el proceso judicial todavía no está completamente cerrado.
Marcelo Gutiérrez explicó que junto a su esposa, Eleonora Vollenweider, y su otra hija, Lucía, continuará impulsando un reclamo para que la pena se cumpla de manera efectiva durante toda la vida del condenado.
"Queremos que la perpetua sea efectiva y de por vida. Hoy en Argentina llega hasta los 35 años. Vamos a luchar", sostuvo.
El 19 de marzo de 2025, la Cámara en lo Correccional y Criminal de Undécima Nominación de Córdoba declaró a Soto culpable de homicidio calificado por mediar violencia de género y criminis causa, al considerar probado que asesinó a Catalina para ocultar el ataque previo.
Al dar a conocer el veredicto, el presidente del tribunal, Horacio Augusto Carranza, señaló que el acusado era responsable de lesiones leves agravadas por violencia de género, en concurso real con un homicidio cometido en un contexto de femicidio y para procurar su impunidad.
Durante el juicio por jurados populares, Soto intentó despegarse de esa calificación. "Soy un homicida, pero no un femicida", afirmó ante el tribunal, al tiempo que pidió perdón a los padres de la joven.
También aseguró que confesó el crimen apenas fue detenido y recordó que, al ser arrestado, preguntó por Marcelo Gutiérrez porque quería que fuera él quien acabara con su vida.
La investigación determinó que el 17 de julio de 2024 Catalina pasó a buscar a Soto por su casa para asistir juntos a una reunión con amigos. Ese encuentro nunca ocurrió.
Dentro de la vivienda, el joven la golpeó y luego la estranguló hasta matarla. Después cargó el cuerpo en el Renault Clio de la víctima y condujo hasta el barrio Ampliación Kennedy.
Allí intentó incendiar el vehículo para eliminar cualquier evidencia del crimen. Sin embargo, el fuego no consumió completamente el auto y permitió a los investigadores reconstruir lo ocurrido.
Dos años después del femicidio, la familia de Catalina volverá a reunirse para recordarla. Esta vez no será en una sala de audiencias, sino en una iglesia. Pero el pedido seguirá siendo el mismo: que la condena dictada contra su asesino se cumpla íntegramente y que el nombre de Catalina permanezca vivo en la memoria colectiva.