Un disparo en una pierna, un traslado de urgencia realizado por vecinos y una muerte ocurrida horas después conforman una secuencia que la Justicia todavía intenta reconstruir. Aunque la víctima falleció tras ingresar al hospital con una herida de arma de fuego, los investigadores aún no pueden afirmar que el balazo haya sido la causa directa del deceso, una definición que dependerá del resultado de la autopsia.
El episodio ocurrió durante la madrugada del miércoles en la esquina de 18 y 79, en el barrio Altos de San Lorenzo, donde varios vecinos encontraron a un hombre gravemente herido tendido sobre la vía pública. Ante la demora de una ambulancia, decidieron trasladarlo por sus propios medios hasta el Hospital San Juan de Dios.
Los médicos constataron que presentaba una herida de arma de fuego en el muslo derecho. Si bien lograron estabilizarlo en un primer momento, horas después sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió.
Ese desenlace abrió un interrogante central para la investigación. Los peritos deberán establecer si el paro cardiorrespiratorio fue consecuencia de las lesiones provocadas por el disparo o si existió otro factor médico determinante.
La respuesta no será un dato menor: de esa conclusión dependerá la calificación legal del expediente y la eventual responsabilidad penal del autor del ataque, que por el momento permanece sin identificar.
La víctima fue identificada como Ceferino Joaquín Badía. El reconocimiento estuvo a cargo de una hermana, que llegó al hospital cuando el hombre aún permanecía internado en estado crítico.
Según trascendió, Badía se encontraba en situación de calle desde hacía tiempo, por lo que sus familiares no pudieron aportar información relevante que permitiera orientar rápidamente la investigación hacia un posible agresor.
Hasta el momento no hay personas detenidas ni una hipótesis firme sobre el móvil del ataque.
Por estas horas, efectivos de la Policía Bonaerense realizan un relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en la zona, además de entrevistar a vecinos para reconstruir los movimientos de la víctima antes de ser hallada herida.
Los investigadores buscan determinar quién efectuó el disparo, en qué contexto ocurrió la agresión y si hubo testigos que puedan aportar datos sobre los minutos previos al ataque.
La causa quedó a cargo de la fiscalía de turno, que ordenó las primeras diligencias y aguarda los resultados de la autopsia para definir los próximos pasos de una investigación que, por ahora, tiene más preguntas que respuestas.