Esta semana se hizo oficial un duro golpe para la comunidad cinéfila cuando el director Matt Reeves confirmó que The Batman Part II sufrió un nuevo retraso en su calendario de lanzamiento. La esperada secuela con Robert Pattinson, que originalmente estaba prevista para llegar a las salas de cine a finales de 2027, reprogramó su debut de forma oficial para el 18 de febrero de 2028. Este movimiento estratégico colocará el estreno de la película a prácticamente seis años de distancia respecto al lanzamiento de la primera entrega que vimos en marzo de 2022.
Para suavizar el impacto de la noticia y calmar la desilusión de la audiencia, el propio realizador recurrió a la plataforma Vimeo para compartir un primer vistazo exclusivo mediante una prueba de cámara que muestra la vuelta de Pattinson portando el traje del héroe. Sabemos que la producción expandirá notablemente su universo con la incorporación de grandes estrellas a su reparto principal, tales como Scarlett Johansson, Sebastian Stan, Charles Dance, Brian Tyree Henry y Sebastian Koch.

Esta no es la primera vez que la secuela ve alterado su rumbo en los escritorios de Warner Bros., dado que inicialmente tenía programado su estreno para el 2 de octubre de 2026, fecha que posteriormente fue aplazada hasta el 1 de octubre de 2027 antes de confirmarse este último movimiento hacia 2028. Sin embargo, en los rincones de internet ha comenzado a ganar fuerza una teoría sumamente optimista que justificaría este prolongado proceso de desarrollo.
Empezaron a postearse rumores que sugieren que el verdadero motivo detrás del traslado a febrero de 2028 es que Matt Reeves podría estar planificando el rodaje de la segunda y la tercera entrega de manera consecutiva. Si este rumor resulta ser real, la espera actual tendría una gran recompensapara los fanáticos, ya que dejaría posicionada la conclusión de la trilogía para un estreno a finales de ese mismo año 2028, evitando un nuevo calvario de disputas de agenda y postproducción.

La estrategia de filmar en paralelo no solo beneficiaría el flujo de la historia, sino que resolvería un problema logístico evidente en los foros de discusión: la edad del protagonista. Para el momento en que la segunda parte llegue a los cines, Robert Pattinson tendrá 42 años, quedando apenas a un año de la edad que tenía Ben Affleck cuando fue elegido para el papel. De no realizar una producción consecutiva que encadene ambos proyectos, los realizadores se verían obligados a realizar un salto temporal obligatorio para justificar el envejecimiento del actor, o bien enfrentarse a la posibilidad de que esta segunda película marque el final abrupto de su encarnación de Batman.