19/07/2026 - Edición Nº1258

Internacionales

Defensa regional

Kuwait amplía su alianza con Pakistán para sumar drones, cazas y misiles

18/07/2026 | Kuwait busca en Pakistán una segunda garantía militar sin romper su alianza con Estados Unidos.



Kuwait y Pakistán negocian ampliar un acuerdo de defensa que hasta ahora se concentraba en entrenamiento, cooperación técnica y ejercicios conjuntos. La nueva etapa podría incorporar aviones de combate, drones, sistemas antiaéreos, venta de armamento y una presencia militar pakistaní más visible en territorio kuwaití.

El movimiento refleja una revisión profunda de la seguridad del Golfo. Kuwait continúa dependiendo de Estados Unidos como principal garante, pero la inestabilidad regional y el riesgo de nuevas agresiones lo empujan a diversificar sus alianzas. Islamabad aparece como un socio atractivo por su capacidad militar, su industria de defensa y sus vínculos históricos con las monarquías árabes.

 


Kuwait, país árabe del Golfo Pérsico (Arábigo), tiene un patrimonio cultural que data de la antigüedad.

Seguridad por energía

Para Pakistán, la negociación no es únicamente estratégica. El país necesita combustible, inversiones y divisas para sostener una economía vulnerable a las crisis energéticas. Kuwait puede ofrecer petróleo, infraestructura de almacenamiento y capital, mientras Islamabad aporta tropas, entrenamiento y equipamiento militar a un costo inferior al de las potencias occidentales.

Esta relación convierte la defensa en una herramienta económica. Pakistán busca monetizar su capacidad militar sin comprometerse abiertamente con una guerra regional, mientras Kuwait intenta obtener una garantía adicional sin sustituir la protección estadounidense. El equilibrio dependerá de hasta dónde llegue la cláusula de asistencia y de si incluye una respuesta automática ante un ataque.


Kuwait busca ampliar con Pakistán su escudo militar frente a nuevas amenazas.

El dilema iraní

El principal riesgo para Islamabad es quedar atrapado entre sus socios del Golfo e Irán. Pakistán comparte una extensa frontera con la República Islámica y necesita mantener canales de cooperación para evitar tensiones internas y amenazas transfronterizas. Un despliegue militar permanente en Kuwait podría ser interpretado por Teherán como un alineamiento hostil.


Islamabad ve petróleo, inversiones y contratos detrás del acuerdo de defensa.

El acuerdo, por tanto, podría alterar el equilibrio de poder en Medio Oriente. Kuwait ganaría una segunda capa de protección y Pakistán ampliaría su influencia, pero ambos asumirían nuevos costos políticos. La negociación muestra que las monarquías del Golfo ya no confían en una sola potencia y que la seguridad regional avanza hacia una red de alianzas más fragmentada, militarizada e imprevisible.