En un escenario donde los conflictos entre progenitores suelen trasladarse a la vida cotidiana de los hijos e incluso al ámbito judicial, el Poder Judicial de Tierra del Fuego decidió incorporar una herramienta tecnológica con un objetivo claro: ordenar la comunicación entre las partes y priorizar el interés superior de niñas, niños y adolescentes.
La iniciativa fue presentada por el Juzgado de Familia y Minoridad N° 2 del Distrito Judicial Sur, a cargo de la jueza María Anahí Petrina, junto con la licenciada en psicología Erica Maraviglia, integrante del Equipo Técnico Interdisciplinario. Ambas impulsaron el desarrollo de Yaru App, una aplicación creada específicamente para asistir a familias que atraviesan situaciones de alta conflictividad. El proyecto contó con el acompañamiento técnico de la Dirección de Informática y Telecomunicaciones del Poder Judicial fueguino.
La aplicación concentra en una única plataforma distintas herramientas destinadas a facilitar la organización de la crianza compartida. Entre sus funciones se encuentran calendarios comunes, avisos sobre cambios en traslados, intercambio de documentación escolar y sanitaria, además de un sistema de mensajería entre los progenitores.
Uno de los aspectos más novedosos es que incorpora mecanismos destinados a desalentar las agresiones verbales. Antes de enviar un mensaje, la aplicación puede sugerir un lenguaje más adecuado y, en determinados casos, impedir el envío de comunicaciones que contengan insultos o expresiones ofensivas.
La finalidad es reducir los intercambios hostiles que, en muchos casos, terminan profundizando los conflictos y repercutiendo directamente sobre los hijos.
El nombre "Yaru" proviene del idioma yagán y significa "ahora" o "en este momento". Según explicaron las impulsoras del proyecto, la elección refleja la importancia de mantener una comunicación inmediata, clara y funcional entre quienes ejercen las responsabilidades parentales, evitando que las diferencias entre los adultos terminen afectando el desarrollo emocional de los niños.
La propuesta representa una experiencia innovadora dentro del ámbito judicial argentino, al incorporar herramientas digitales no solo para gestionar información, sino también para promover formas de comunicación más respetuosas y colaborativas en procesos de familia.
Con esta iniciativa, la Justicia fueguina busca demostrar que la tecnología también puede convertirse en una aliada para prevenir nuevos conflictos, favorecer el cumplimiento de los acuerdos parentales y colocar en el centro de cada decisión el bienestar de niñas, niños y adolescentes.