La preparación de la Selección de España para la final del Mundial 2026 contra Argentina sufrió este sábado 18 de julio un imprevisto de último momento que obligó al cuerpo técnico de Luis de la Fuente a modificar por completo la agenda del día.
El entrenamiento pactado en Nueva Jersey, que iba a ser la última puesta a punto antes del choque decisivo del domingo en el MetLife Stadium, fue suspendido debido a una fuerte tormenta eléctrica que se descargó sobre el área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey a media mañana.
La decisión se tomó por cuestiones de seguridad, luego de que el cuerpo técnico y los jugadores esperaran durante varios minutos a que las condiciones climáticas mejoraran, sin éxito.
El fenómeno meteorológico no afectó únicamente a España. La Selección Argentina de Lionel Scaloni también sufrió los coletazos de la tormenta y tuvo que postergar su propia práctica en el complejo de entrenamiento cercano al estadio.
Ambos técnicos se vieron obligados a esperar hasta que las intensas lluvias cesaran para poder retomar los trabajos con sus planteles, en un día que estaba planeado como el más importante de la semana de la preparación mundialista.
La sorpresa fue mayúscula porque las previsiones meteorológicas habían anunciado calor y humedad para el fin de semana, pero no la posibilidad de una tormenta eléctrica de la magnitud que finalmente se produjo.

Para el cuerpo técnico de La Roja, la cancelación del entrenamiento representa un problema táctico importante. Luis de la Fuente tenía previsto usar esta última sesión para probar el equipo definitivo que enfrentará a Argentina, con particular foco en las alternativas por la banda izquierda y en el rol de Lamine Yamal, quien había tenido molestias físicas durante la semana.
La Selección española ya había entrenado en los días previos sin el joven crack del Barcelona ni tampoco con Pedro Porro, lo que había encendido las alarmas sobre la disponibilidad de dos titulares indiscutidos del once titular.
La imposibilidad de trabajar este sábado con normalidad postergó la definición de la formación para el mismo día del partido, algo que en el mundo del fútbol nunca es ideal.
En el campamento español, el clima se había vuelto tenso ya en las últimas 48 horas por otros factores relacionados con la logística del torneo.
La FIFA había obligado a las dos selecciones a entrenar en horarios muy específicos para acomodar las necesidades de las transmisiones televisivas y de la ceremonia de clausura, algo que generó el malestar de Scaloni en la conferencia de prensa del viernes.
"Nos obligaron a entrenar en un horario que no queríamos", reconoció el DT santafesino, dejando en claro que las condiciones no eran las óptimas para preparar el partido más importante del año.