La final del Mundial 2026 entre Argentina y España paraliza al país y despierta una expectativa enorme, pero también somete al cuerpo a una secuencia de emociones extremas que van desde la euforia hasta la angustia. Durante los 90 minutos de juego, el organismo atraviesa cambios químicos constantes.
Según advirtió Martín Lombardero, miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología, ver un partido de fútbol no enferma a personas sanas, pero una emoción muy intensa puede funcionar como un gatillo peligroso en aquellas que ya tienen un corazón vulnerable. Ese vaivén emocional activa el sistema de alarma corporal (el sistema simpático) que, en circunstancias normales, prepararía al cuerpo para pelear o huir, pero que frente a una pantalla no encuentra un canal físico por dónde descargarse.
Durante un encuentro de esta magnitud, el cuerpo libera de golpe adrenalina y cortisol, lo que eleva la frecuencia cardíaca y respiratoria, produce sudoración y aumenta la necesidad de orinar. La evidencia científica sobre este fenómeno es contundente: un estudio publicado en The New England Journal of Medicine analizó los eventos cardiovasculares durante el Mundial de Alemania 2006 y reveló que, los días en que jugaba el seleccionado local, las emergencias cardíacas se multiplicaron por 2,66 respecto a las jornadas sin partidos.
En el caso de los hombres, el riesgo saltó a 3,26 veces, y en personas con antecedentes coronarios llegó a cuadruplicarse, concentrándose la mayoría de los casos en las dos horas posteriores al inicio del juego. Curiosamente, en aquel torneo, el día con más infartos y emergencias fue el cruce de cuartos de final entre Alemania y Argentina, definido por penales.
La recomendación general de los especialistas apunta a que la inmensa mayoría de la población disfrutará del partido sin ningún tipo de problemas. Sin embargo, para quienes sufren de hipertensión, diabetes, arritmias o insuficiencia cardíaca, la descarga emocional puede ser un disparador agudo, por lo que es vital no saltear la medicación habitual en un día con tanta carga mental.
Para cuidar la salud durante la jornada, los cardiólogos aconsejan realizar actividad física liviana varias horas antes del partido; evitar las comidas pesadas y el exceso de sodio; eludir por completo el alcohol y el tabaco; y practicar respiración consciente. Sobre el fanatismo desmedido, Lombardero concluyó de manera contundente que no hay que dejar que la mente irracional y tóxica deje a las emociones sin gobierno hasta llevarnos a un límite peligroso.