20/07/2026 - Edición Nº1259

Internacionales

Cooperación regional

Brasil ordenó capturar a un argentino acusado de racismo en Bahía

19/07/2026 | Sebastián Ayala regresó al país tras el episodio y quedó prófugo; la causa podría activar mecanismos judiciales entre ambos Estados.



La Justicia de Brasil dictó la prisión preventiva de Sebastián Fernando Ayala, el argentino acusado de realizar gestos racistas contra un trabajador negro en un restaurante de Morro de São Paulo, en el estado de Bahía.

El episodio ocurrió el miércoles 15 de julio, durante los festejos por la victoria de Argentina ante Inglaterra en el Mundial 2026. Ayala habría imitado los movimientos de un mono frente a Renailton Ferreira dos Santos, de 22 años, mientras se encontraba dentro del establecimiento.

La escena fue registrada por testigos y el material quedó incorporado a la investigación. Sin embargo, cuando las autoridades avanzaron con la causa, el sospechoso ya había abandonado el destino turístico.

El regreso anticipado a la Argentina

Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir el recorrido de Ayala hasta el aeropuerto de Salvador, donde fue visto durante la madrugada. Luego tomó un vuelo a Río de Janeiro y desde allí regresó a Buenos Aires, pese a que tenía previsto permanecer más tiempo en Brasil.

El juez Marcelo Lagrota consideró que la modificación del viaje mostraba un riesgo concreto de fuga y ordenó su detención. La medida no implica una condena, pero busca garantizar que el acusado quede a disposición del tribunal.

Como Ayala se encuentra en territorio argentino, el expediente podría requerir mecanismos de cooperación judicial internacional. Brasil deberá remitir los pedidos correspondientes si pretende localizarlo, restringir sus movimientos o solicitar su extradición.

Qué dice la legislación brasileña

El argentino es investigado por injuria racial, delito que castiga las ofensas contra una persona motivadas por su raza, color, etnia u origen. La normativa contempla penas de dos a cinco años de prisión, además de multas.


El aeropuerto internacional de Salvador, desde donde el investigado inició su regreso anticipado hacia la Argentina pocas horas después del incidente.

En su resolución, el magistrado calificó los gestos como una violación de la dignidad humana y rechazó que pudieran justificarse como una broma. También advirtió que presentar el prejuicio racial bajo una apariencia humorística es una de las formas utilizadas para normalizar la discriminación.

El caso se suma a otros procesos recientes contra turistas extranjeros en Brasil y vuelve a mostrar la postura estricta de sus tribunales frente a expresiones racistas, incluso cuando los acusados abandonan el país después del hecho.