España es el nuevo campeón del mundo. Argentina perdió 1 a 0 frente a La Roja de Luis de la Fuente en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con un gol de Ferran Torres en el segundo tiempo del alargue. Los españoles consiguieron su segunda Copa del Mundo de la FIFA.
La conquista llega 16 años después de aquella final épica de Sudáfrica 2010 contra Holanda, definida por el gol de Andrés Iniesta. La Selección Argentina, que buscaba el bicampeonato después de Qatar 2022, jugó con garra y corazón y le hizo frente a un rival superior, aunque no lo pudo aguantar.
Para esto, fue clave la actuación de Emiliano Dibu Martínez, pero el partido se quebró cuando España quedó con un hombre más tras la expulsión de Enzo Fernández en el descuento del tiempo regular.
El partido comenzó con el guion previsto por todos. España tuvo la posesión durante gran parte de los primeros 90 minutos, con un manejo prolijo del mediocampo comandado por Rodri, Fabián Ruiz y Dani Olmo.
Argentina apostó al orden defensivo y a los contraataques puntuales que pudieron generar Messi y Julián Álvarez. La primera figura del partido fue el Dibu Martínez, que a los 4 minutos se lució tapando un remate de Lamine Yamal al primer palo y siguió sacando pelotas imposibles durante toda la primera parte.
Un revés temprano para la Selección fue la lesión de Lisandro Martínez a los 43 minutos, que obligó a Scaloni a mandar al campo a Nicolás Otamendi mucho antes de lo planeado.

En el segundo tiempo, España siguió acumulando ocasiones sin poder concretar. Dibu tapó remates de Cubarsí, Laporte, Oyarzabal, Olmo y Yamal, todos con una lucidez y unos reflejos que en algún momento parecieron sobrenaturales.
El calor sofocante de Nueva Jersey justificó más que nunca los dos cooling breaks durante los 90 minutos, algo que también complicó el ritmo de Argentina, que apenas pudo generar peligro con dos remates aislados.
Scaloni movió el banco con Paredes por Nicolás González, luego Molina por Montiel, más tarde Simeone y Medina por Romero y De Paul, buscando frescura pero manteniendo el orden defensivo.
Cuando el partido parecía encaminarse a los 90 minutos con empate 0 a 0, apareció la primera gran polémica. En el minuto 90 más 3, Enzo Fernández vio la segunda tarjeta amarilla del partido por una falta táctica en el mediocampo y fue expulsado por el árbitro esloveno Slavko Vincic.
La roja dejó a Argentina con diez y con la obligación de defender el empate durante todo el alargue con un hombre menos. En la última jugada del tiempo regular, Paredes cometió una falta al borde del área que le dio a España un tiro libre peligrosísimo.
Ferran Torres remató directamente al arco y Dibu Martínez estiró la mano derecha para desviar apenas al córner. Argentina, herida y con uno menos, se metía en el tiempo suplementario.

En el primer tiempo del alargue, España siguió acumulando presencia en el campo argentino. Nico Williams, que había entrado por Alex Baena, marcó un gol a los 95 minutos tras una jugada individual, pero Vincic lo anuló por una falta previa. La sensación era que el gol español llegaba en cualquier momento.
En los últimos minutos del primer tiempo del alargue, Merino cabeceó desviado y Yamal remató de media distancia también sin puntería. Argentina apenas pudo respirar cuando un remate de Messi de tiro libre pasó cerca del ángulo.
El segundo tiempo del alargue comenzó con España más dominante y con Argentina completamente resignada al aguante. A los 105 minutos, los europeos hicieron valer el hombre de más y encontraron el gol de la consagración.
Pedro Porro, que había sido una espina permanente por la banda derecha, levantó un centro al área. Nico Williams la bajó de cabeza en el segundo palo y apareció Ferran Torres para definir con clase ante la salida desesperada de Dibu Martínez.
Estalló el 1 a 0 en el MetLife Stadium y arrancaron los festejos de la parcialidad española que fue visiblemente menor en el estadio. Ferrán Torres, futbolista del Barcelona, corrió eufórico hacia el banco de suplentes y se fundió en un abrazo interminable con Luis de la Fuente.
Argentina intentó reaccionar sin éxito. Un gol posterior de Ferrán fue anulado por offside, y Giuliano Simeone se perdió el empate a los 121 minutos con un remate por encima del travesaño en la última chance clara del partido.
Del lado argentino, la derrota se siente pero no borra el enorme logro histórico de haber llegado a la final del mundo por segunda vez consecutiva. La Scaloneta se despide del Mundial 2026 con un subcampeonato y con la certeza de que dio todo por defender el título de Qatar 2022.
Lionel Messi, que jugó los 120 minutos con su habitual entrega, se retiró del campo cabizbajo y con lágrimas en los ojos. Es probable que este haya sido su último partido en un Mundial, y el hecho de no haber podido cerrar su ciclo con un triunfo es lo más doloroso de esta derrota.