Canadá anunció una prohibición temporal de ingreso para los ciudadanos extranjeros que hayan permanecido en la República Democrática del Congo durante los 21 días anteriores a su viaje. La medida comenzará a regir este lunes 20 de julio a las 23.59, hora del este norteamericano.
El plazo elegido coincide con el período máximo de incubación del ébola, que puede extenderse entre dos y 21 días. Las personas infectadas no transmiten el virus antes de desarrollar síntomas, mientras que el contagio ocurre principalmente mediante el contacto directo con sangre u otros fluidos corporales.

Los ciudadanos canadienses y residentes permanentes no quedarán alcanzados por el veto, aunque quienes hayan estado en las zonas afectadas podrán ser sometidos a controles sanitarios y una cuarentena obligatoria. El Gobierno sostuvo que la decisión busca disminuir los riesgos para la población, aunque reconoció que la posibilidad de propagación dentro del país continúa siendo baja.
La disposición generó cuestionamientos porque contradice las recomendaciones internacionales. La Organización Mundial de la Salud desaconseja imponer prohibiciones generales de viaje o comercio y advierte que estas políticas pueden aumentar la estigmatización, perjudicar a las comunidades africanas y dificultar el envío de personal y suministros humanitarios.

El organismo considera bajo el riesgo de expansión mundial y señala que el virus no se transmite por el aire ni por el contacto cotidiano. También sostiene que la principal estrategia debe ser contener la enfermedad en el lugar donde comenzó el brote.
La República Democrática del Congo había registrado hasta el 15 de julio 2.124 casos confirmados y 828 fallecimientos. El foco se concentra principalmente en las provincias orientales de Ituri y Kivu del Norte, regiones afectadas por conflictos armados, desplazamientos y dificultades para acceder a los centros sanitarios.
El brote es provocado por el virus Bundibugyo, una variante para la cual todavía no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. La emergencia fue declarada de importancia internacional, aunque no reúne las condiciones para ser considerada una pandemia.
El ébola fue identificado por primera vez en 1976 durante dos brotes simultáneos ocurridos en lo que actualmente son Sudán del Sur y la República Democrática del Congo. Desde entonces, África central y occidental atravesaron diferentes epidemias, incluida la gran crisis registrada entre 2014 y 2016.
Canadá indicó que las nuevas restricciones buscan acercar su política fronteriza a las medidas adoptadas por Estados Unidos y México. Quienes oculten información o incumplan las disposiciones podrán recibir multas de hasta 150.000 dólares canadienses, mientras que las sanciones para empresas podrían alcanzar 1,5 millones.