21/07/2026 - Edición Nº1260

Sociedad


Envió 1000 cartas al mundo

Enrique Febbraro, el odontólogo argentino que impulsó el Día del Amigo

20/07/2026 | El odontólogo, que vivía en Lomas de Zamora, vio el alunizaje de 1969 y entendió la proeza como un gesto de unión mundial.



El 20 de julio es una fecha inamovible en la agenda de los argentinos. Bares llenos, grupos de WhatsApp estallados de mensajes y reuniones que se planifican con semanas de anticipación definen una jornada de puro festejo popular. Sin embargo, pocos recuerdan que esta tradición nació del impulso solitario y la obsesión de un vecino de Lomas de Zamora: Enrique Ernesto Febbraro.

Aquel domingo de 1969, mientras el mundo miraba encandilado por televisión en blanco y negro cómo la misión Apolo 11 pisaba la superficie lunar, Febbraro leyó el hito desde un ángulo muy distinto. Para este odontólogo, psicólogo, escritor e historiador nacido en 1924, la llegada del ser humano a la Luna no era solo una victoria de la ingeniería aeroespacial, sino la prueba definitiva de que la humanidad podía unirse por un objetivo común por encima de cualquier frontera.

Movido por esa revelación, Febbraro decidió que ese 20 de julio debía transformarse en un símbolo permanente de afecto y fraternidad. Lejos de la inmediatez de las redes sociales, montó una verdadera gesta epistolar desde su casa en la zona sur del conurbano.

Sentado a su máquina de escribir y financiando cada estampilla de su propio bolsillo, redactó y envió mil cartas a cien países. Sus destinatarios eran líderes políticos, referentes científicos, periodistas, religiosos y embajadas de los cinco continentes. La consigna era clara: declarar el 20 de julio como el Día Internacional de la Amistad.

De la respuesta internacional al decreto oficial

La persistencia dio sus frutos. Para su sorpresa, recibió unas 700 respuestas —con 77 respaldos formales y entusiastas— que le dieron impulso internacional a su pedido.

El impacto de su campaña local terminó por escalar en la agenda pública. En 1979, diez años después de aquella hazaña espacial, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires oficializó la fecha mediante el Decreto 235, incorporándola al calendario civil. Con el tiempo, la iniciativa se extendió al resto del país y cruzó fronteras hacia Uruguay, Brasil y Chile.

Candidato al Premio Nobel de la Paz en varias oportunidades y reconocido como ciudadano ilustre, Febbraro falleció en Buenos Aires el 4 de noviembre de 2008, a los 84 años. Sus restos descansan en Lomas de Zamora, el lugar desde donde ideó la campaña postal que convirtió un paso gigante en el espacio en la excusa perfecta para encontrarse a brindar en la Tierra.