21/07/2026 - Edición Nº1260

Internacionales

Aviación comercial

Ryanair: la hipótesis sobre la ventanilla rota que casi causa una tragedia

20/07/2026 | Restos del motor golpearon el fuselaje; cinturón y asistencia de otros ocupantes salvaron al pasajero herido.



Un objeto extraño que habría impactado contra uno de los motores durante el despegue aparece como la principal hipótesis para explicar el grave incidente ocurrido en un avión de Ryanair, donde una pieza se desprendió, rompió una ventanilla y provocó que un pasajero quedara parcialmente fuera de la cabina.

El episodio ocurrió el 10 de julio, poco después de que el Boeing 737-800 despegara desde Tesalónica, en Grecia, con destino a Memmingen, Alemania. La aeronave era operada por Malta Air, una compañía perteneciente al grupo Ryanair.

Las primeras conclusiones apuntan a un posible “daño por objeto extraño”, una expresión utilizada en aviación para describir una avería causada por algún elemento ajeno al propio funcionamiento del motor. La teoría todavía debe ser confirmada mediante el análisis de las piezas recuperadas, los registros técnicos y la información almacenada por el avión.

El impacto que rompió la ventanilla

Durante el ascenso, el motor derecho sufrió un problema y algunos fragmentos golpearon el fuselaje. Uno de ellos alcanzó una ventanilla ubicada junto a los asientos de pasajeros, abrió un hueco en la cabina y generó una rápida pérdida de presión.

El pasajero Ljubisa Karović, de 61 años, quedó con la cabeza y parte de los hombros expuestos al exterior. El cinturón de seguridad evitó que saliera completamente, mientras su esposa y otros ocupantes lo sujetaron y lograron introducirlo nuevamente en el avión. Karović sufrió lesiones en el cuello y los hombros, además de quemaduras provocadas por la fricción del aire. Fue atendido después del aterrizaje, sin que se informaran heridas que pusieran en riesgo su vida.

Las máscaras de oxígeno descendieron automáticamente y los pilotos iniciaron una maniobra de emergencia. El avión perdió altura, regresó a Tesalónica y aterrizó sin que se registraran más personas con lesiones graves. Los pasajeros continuaron posteriormente su viaje en otra aeronave.

Ryanair descarta problemas por antigüedad

El director ejecutivo de la compañía, Michael O’Leary, afirmó que los primeros indicios no relacionan el episodio con la antigüedad del avión ni con deficiencias en su mantenimiento.

La aeronave tenía 18 años de servicio, pero el motor había sido revisado y reacondicionado completamente durante los dos años anteriores. La empresa sostiene que cumplía con los controles técnicos necesarios para seguir operando.


Un Boeing 737 de Ryanair en un aeropuerto. Es una imagen ilustrativa y no corresponde necesariamente al avión involucrado.

La investigación deberá determinar qué objeto habría provocado el daño, si ingresó al motor durante el despegue y por qué una pieza logró desprenderse con suficiente fuerza como para atravesar la protección exterior y romper la ventanilla.

También se revisará un antecedente ocurrido apenas un día antes. El mismo avión había despegado rumbo a Sarajevo, pero regresó a Tesalónica poco después. Hasta ahora no se informó oficialmente qué motivó esa primera vuelta ni existe una relación demostrada entre ambos episodios.

Una investigación que puede extenderse

Grecia delegó la conducción principal de la pesquisa a especialistas estadounidenses, debido a que el avión y sus motores fueron fabricados en ese país. Las autoridades griegas continuarán participando porque el incidente sucedió dentro de su espacio aéreo.

La compañía espera un primer documento técnico dentro de aproximadamente 28 días, aunque el informe definitivo podría demorar varios meses. Este tipo de investigaciones incluye pruebas metalúrgicas, inspecciones del motor, reconstrucción de los fragmentos y revisión completa del historial de mantenimiento. Por el momento, ninguna autoridad ordenó inmovilizar otros aviones del mismo modelo ni realizar inspecciones extraordinarias sobre toda la flota.


El recorrido del vuelo FR1879 tras despegar de Tesalónica y regresar al aeropuerto griego por la emergencia.

Los antecedentes de 2016 y 2018

El caso recordó dos emergencias sufridas por Boeing 737 de Southwest Airlines en Estados Unidos. En agosto de 2016, una pala del ventilador de un motor se fracturó por una grieta generada por fatiga. Los restos dañaron la cubierta, golpearon el fuselaje y abrieron un agujero que despresurizó la cabina. El avión aterrizó de emergencia en Pensacola y no hubo víctimas.

El antecedente más grave ocurrió en abril de 2018. Otra pala se rompió durante un trayecto entre Nueva York y Dallas, provocando que partes de la cubierta del motor golpearan una ventanilla. Una mujer quedó parcialmente expuesta al exterior y murió, mientras otros ocho pasajeros sufrieron heridas leves.

Después de esos casos se reforzaron las inspecciones de las palas y se ordenaron modificaciones en componentes de protección. Sin embargo, los investigadores aclararon que todavía no existen pruebas suficientes para afirmar que el episodio de Ryanair responda al mismo tipo de falla.

La confirmación de que todo comenzó por un elemento externo podría limitar las responsabilidades del fabricante y la aerolínea. Aun así, todavía deberá establecerse si las protecciones funcionaron correctamente y si el daño podía haberse evitado mediante controles previos.