En el marco de la 138° Exposición Rural de Palermo, la cadena de valor tabacalera destacó el peso que tiene la actividad dentro de las economías regionales, las potenciales oportunidades de crecimiento que tiene a partir de la incorporación de nuevas tecnologías, cambios regulatorios y un mayor control sobre la evasión fiscal.
En un encuentro denominado “Oportunidades para el desarrollo y la innovación del sector tabacalero argentino”, productores, dirigentes y especialistas coincidieron en que el tabaco mantiene un rol relevante en la generación de empleo, la producción agrícola y la recaudación tributaria, al tiempo que plantearon una agenda de medidas para ampliar su contribución a la economía argentina.
El secretario de la Cámara del Tabaco de Salta y vicepresidente de la Cooperativa de Productores Tabacaleros de Salta (COPROTAB), Lucio Paz Posse, recordó que la producción primaria reúne a más de 14.000 productores distribuidos en siete provincias. Según explicó, la actividad tiene un impacto directo en el desarrollo de las economías regionales y representa una parte significativa del Valor Agregado Bruto (VAB) agrícola de las provincias tabacaleras.
En ese contexto, durante el encuentro se presentó un informe elaborado por la consultora ABECEB, que analizó el impacto económico de la cadena y las perspectivas de crecimiento vinculadas a los productos de nicotina sin combustión. El evento contó con la presencia del secretario de Agricultura, Sergio Iraeta.
La especialista Mariángel Ghilardi sostuvo que la reciente regulación que habilitó la comercialización de productos de tabaco calentado y vapeo abre un nuevo escenario para la industria. Según explicó, ese mercado podría alcanzar un valor de hasta USD 1.300 millones y generar miles de puestos de trabajo si el país logra desarrollar una cadena de producción local.
"Argentina cuenta con capacidades productivas y tecnológicas para aprovechar esta transición, posicionándose como líder regional si avanza en un marco tributario adecuado y promueve la innovación y el desarrollo local", señaló.
Desde la cadena productiva también impulsan que estos nuevos productos sean incorporados al régimen de Impuestos Internos y al Fondo Especial del Tabaco, con el objetivo de adaptar el esquema tributario a la evolución tecnológica del sector.
Otro de los ejes del encuentro estuvo vinculado al impacto de la subdeclaración de precios por parte de algunas empresas. El senador provincial y dirigente tabacalero Enrique Cornejo afirmó que esa práctica genera una pérdida estimada en USD 700 millones para el Tesoro Nacional, además de afectar la competencia dentro del mercado.
Como parte de las propuestas para combatir esa situación, el sector impulsa un sistema mediante el cual los consumidores puedan denunciar irregularidades ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a través del escaneo de un código QR incorporado en los paquetes de cigarrillos.
En el cierre de la jornada, el dirigente de la Cámara del Tabaco de Jujuy, Oscar Aparicio, sostuvo que una combinación de mayor control sobre la subdeclaración y la incorporación de los nuevos productos al esquema impositivo permitiría incrementar la recaudación en alrededor de USD 1.000 millones anuales.
El estudio de ABECEB dimensionó además el peso económico de la actividad. De acuerdo con el informe, la cadena tabacalera genera más de 300.000 empleos directos e indirectos en todo el país y aporta alrededor del 1,3% de la recaudación nacional, con ingresos tributarios que superan los $1,8 billones por año.
La incidencia del cultivo también se refleja en las provincias productoras. En 2023, el tabaco representó el 13,6% del Valor Agregado Bruto agrícola de Jujuy, el 6,7% en Misiones y el 5,6% en Salta, consolidándose como una de las principales actividades económicas de esas jurisdicciones.
Además del impacto en la producción primaria y la industria, la cadena también alcanza a la comercialización minorista. Según el informe, la actividad genera movimiento económico en más de 100.000 kioscos distribuidos en todo el país, integrando una red que conecta la producción regional con el consumo en los principales centros urbanos.