El presidente Javier Milei oficializó la continuidad del juez Víctor Arturo Pesino como vocal de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, luego de que el Senado de la Nación prestara el acuerdo correspondiente para extender su permanencia en el cargo por otros cinco años.
La renovación llega después de semanas de fuerte controversia política y judicial, en las que el magistrado quedó en el centro del debate por dos fallos de alto impacto vinculados al Gobierno nacional y por las críticas que recibió durante el tratamiento de su pliego en el Senado.
El decreto firmado por Milei y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, dispone el nombramiento de Víctor Arturo Pesino por un nuevo período de cinco años, tal como prevé la Constitución Nacional para los magistrados que alcanzan los 75 años de edad y desean continuar ejerciendo sus funciones.
Pesino integra actualmente la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, a la que había sido trasladado en 2011 mediante un decreto del Poder Ejecutivo. La designación comenzará a regir desde el 27 de julio de este año.
La Constitución establece que los jueces federales y nacionales que cumplen 75 años sólo pueden continuar en sus cargos si el Poder Ejecutivo propone su continuidad y el Senado presta el acuerdo correspondiente.
En ese marco, el Gobierno envió el pliego de Pesino para renovar su mandato por otros cinco años y recientemente consiguió el aval definitivo en la Cámara Alta.
En los últimos meses, Pesino adquirió una fuerte exposición pública por integrar el tribunal que dictó resoluciones de gran impacto político.
Entre ellas sobresale el fallo que dejó nuevamente vigente la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, al revocar la medida cautelar que mantenía suspendidos varios de sus artículos.
También integró la resolución judicial que dispuso la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), una decisión que generó fuertes cuestionamientos por parte del sindicalismo y de sectores de la oposición.
Ambos antecedentes fueron utilizados por legisladores de Unión por la Patria durante el tratamiento de su pliego para cuestionar su continuidad.
La audiencia pública en la Comisión de Acuerdos estuvo marcada por fuertes cruces políticos.
Los senadores de Unión por la Patria sostuvieron que los recientes fallos del magistrado beneficiaban al Gobierno nacional y sugirieron que existía una relación entre esas decisiones judiciales y la rapidez con la que el Poder Ejecutivo impulsó su renovación.
Durante el debate, el senador Mariano Recalde protagonizó uno de los momentos de mayor tensión cuando le preguntó al magistrado: "¿Usted sabe que en el fuero laboral a usted y a su colega se los apoda como Bonnie and Clyde?".
Bonnie Parker y Clyde Barrow fueron dos famosos criminales y fugitivos estadounidenses que operaron durante la Gran Depresión. Entre 1931 y 1934, junto a la "banda Barrow", asaltaron bancos, gasolineras y pequeños comercios en el medio oeste de EE. UU., dejando un saldo de al menos 9 policías y varios civiles asesinados.
El legislador hizo referencia al sobrenombre con el que, según afirmó, algunos sectores identifican a los integrantes de la Sala VIII.
Pesino rechazó cualquier irregularidad y negó haber mantenido vínculos políticos con el Gobierno para obtener la renovación de su cargo.
Según explicó, el trámite para solicitar la prórroga había comenzado varios meses antes de que la Cámara dictara el fallo sobre la reforma laboral y sostuvo que ambas situaciones fueron una coincidencia temporal.
Frente a las críticas del peronismo, el oficialismo defendió la continuidad del magistrado.
Durante el debate parlamentario, la senadora Patricia Bullrich sostuvo que los cuestionamientos respondían al contenido de los fallos y no a irregularidades comprobadas.
Desde La Libertad Avanza también remarcaron que el juez simplemente aplicó la legislación vigente y rechazaron las acusaciones sobre un supuesto intercambio de favores entre el Gobierno y el magistrado.