21/07/2026 - Edición Nº1260

Entretenimiento

Hollywood

Paramount podría perder millones: una jueza frenó la fusión con Warner Bros

21/07/2026 | Todavía siguen dando vueltas y en la familia Ellison no pueden cerrar la compra que se viene negociando desde finales de 2025.



La megafusión entre Paramount y Warner Bros., un acuerdo multimillonario que la familia Ellison y los ejecutivos de ambas compañías intentan concretar desde finales de 2025, sufrió una complicación judicial. Una jueza federal determinó frenar temporalmente el proceso tras atender los reclamos de una coalición estatal que advierte sobre los peligros antimonopolio de la operación. De no resolverse el conflicto a tiempo, el gigante del entretenimiento se enfrenta a la posibilidad de perder millones de dólares diarios.

La medida fue dictada por la magistrada Araceli Martínez-Olguín, del Tribunal de Distrito del Norte de California, quien emitió una orden de restricción temporal de 14 días con posibilidad de extenderse hasta los 28 días. Esta decisión responde a una demanda impulsada por una coalición de 12 estados encabezada por California. Al argumentar su fallo, la jueza sostuvo que los demandantes demostraron que “quedan cuestiones serias en cuanto al fondo, lo que se inclina a favor de una medida cautelar preliminar”, y subrayó que “el equilibrio de equidades, combinado con el interés vital del público en la aplicación de las leyes antimonopolio, por lo tanto, se inclina marcadamente a favor de la medida cautelar solicitada”.


Araceli Martínez Olguin.

Desde el frente estatal, las autoridades celebraron la intervención judicial como un freno necesario frente al poder de los grandes conglomerados de medios. Rob Bonta, fiscal general de California, calificó la resolución como una “primera victoria crítica en nuestro caso para garantizar que esta megafusión nunca vea la luz”. Bonta fundamentó la postura de los estados señalando que “la historia cuenta la historia de lo que sucede cuando unas pocas personas tienen un gran poder sobre mercados que son centrales para la vida de los estadounidenses: menos oportunidades para más personas, peores productos y servicios para todas las personas”, asegurando además que defenderán un mercado libre para beneficiar a creadores y audiencias.

Por su parte, la respuesta de Paramount intentó restarle dramatismo a la suspensión, enmarcándola como una simple pausa procesal que preserva el estado actual de las cosas mientras se debate el asunto de fondo. Un vocero de la compañía afirmó que están “agradecidos por la pronta orden del Tribunal sobre la moción de una orden de restricción temporal”. Asimismo, manifestaron su confianza en que “las pruebas demostrarán que los argumentos antimonopolio de los fiscales generales estatales carecen de fundamento, ya que los supuestos mercados y las alegaciones de efectos anticompetitivos no tienen ninguna base en las realidades del mercado moderno”, defendiendo que el acuerdo beneficiará tanto a la industria como a los consumidores.

El fondo de la disputa legal radica en la concentración del mercado y el impacto distributivo de la unión de ambos estudios. Los estados demandantes sostienen que la fusión afectaría la competencia en la televisión por cable básica y en la distribución cinematográfica en salas. Paramount, en tanto, defiende que el sector del cine es más dinámico de lo que afirman los fiscales debido al auge de nuevos competidores y argumenta que la operación es favorable al mercado porque permitirá crear un competidor más sólido en el streaming frente a rivales como Netflix. Sin embargo, la jueza descartó esta última premisa de antemano al señalar en una nota al pie que “no puede aceptar el argumento de los demandados de que la transacción producirá eficiencias en el mercado del streaming”.

El factor tiempo es ahora la mayor amenaza financiera para Paramount. En este tipo de disputas antimonopolio, las medidas cautelares suelen ser decisivas, ya que si se aprueba un bloqueo prolongado, las fusiones tienden a desmoronarse antes de llegar a juicio. La compañía busca acelerar las audiencias con la esperanza de obtener un fallo favorable a principios de septiembre, puesto que si la transacción no se ha cerrado formalmente antes del 30 de septiembre, Paramount comenzará a acumular una penalización de millones de dólares al día que deberá pagar a los inversores de Warner Bros., una multa que se estima en 7 millones de dólares diarios.